El ejército estadounidense ha anunciado este domingo nuevos ataques aéreos contra Irán para “castigar de inmediato” a la Guardia Revolucionaria iraní tras un ataque a una base en Jordania que dejó dos militares estadounidenses muertos, uno desaparecido y cuatro hospitalizados.

Los ataques han tenido como objetivo “debilitar aún más la capacidad de Irán para restringir el tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz”, según el Mando Central de EEUU.

Antes de la guerra, esta vía marítima representaba aproximadamente un 20% del suministro mundial de petróleo. Irán cerró el estrecho al tráfico marítimo tras el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes del 28 de febrero.

Los nuevos ataques llegan después de que el Ejército estadounidense anunciara las primeras bajas de soldados por fuego directo iraní desde los primeros días de la guerra, tras un ataque con drones y misiles contra una base en Jordania este viernes.

Los fallecidos no han sido identificados y el Mando Central no ha ofrecido más detalles sobre las muertes.