OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.Las fotos de Sandra Eleta revelan ese mundo elemental donde todo atisbo de civilización urbana está ausente, escribe Sergio Ramírez19 de julio de 2026 - 11:10 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Las fotos de Sandra Eleta revelan ese mundo elemental donde todo atisbo de civilización urbana está ausente, escribe Sergio Ramírez. En la imagen la Isleta Zopango, en el lago de Nicaragua, captado por el lente de Ryne Sánchez Hemos descendido a las entrañas acorazadas del Museo Reina Sofía para entregar los portafolios que contienen la serie de fotografías Solentiname, de la artista panameña Sandra Eleta, cuya obra se halla también en el Guggenheim y otros museos del mundo. Las fotos son recibidas y examinadas con cuidado forense, comprobada la firma de la autora en cada una, y rigurosamente medidas. Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | El ojo implacable
Las fotos de Sandra Eleta revelan ese mundo elemental donde todo atisbo de civilización urbana está ausente, escribe Sergio Ramírez







