Una demanda presentada por un detective del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) reavivó el caso de la muerte de Amelia Salehpour, una joven de 18 años cuyo fallecimiento fue atribuido oficialmente a una sobredosis, pero que, según el investigador, habría sido un homicidio que no se permitió esclarecer.
De acuerdo con una publicación de Los Angeles Times, el detective Alexander Tan demandó a la ciudad de Los Ángeles y aseguró que sufrió represalias por negarse a abandonar la investigación de la muerte de Salehpour y por denunciar un supuesto intento de encubrimiento dentro del departamento.
La demanda, presentada el 7 de julio ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, sostiene que Tan y su entonces compañero, el detective Jose Verdin, encontraron indicios de que la joven habría muerto por estrangulamiento y no por una sobredosis, como concluyeron inicialmente las autoridades.
Según el documento judicial, cuando ambos investigadores trasladaron sus hallazgos a sus superiores, la investigación perdió recursos, la unidad antidrogas fue desmantelada y los detectives fueron separados mediante traslados a distintas unidades.
Tan afirma que altos mandos le ordenaron dejar de investigar el caso y cortar toda comunicación con la familia de la víctima. Además, denuncia que se les modificaron horarios de trabajo, se les negaron horas extras y se emprendieron otras acciones disciplinarias para frenar las pesquisas.









