Casi todos los pilotos advertidos de sanción han decidido cumplir el castigo este fin de semana en Spa-Francorchamps, el circuito más largo del calendario, de más de siete kilómetros de cuerda, y donde es mucho más fácil recuperar el terreno perdido en la parrilla, a lo largo de las 44 vueltas a las que está programada la carrera de este domingo (15.00 horas, Dazn). Es el caso de Isack Hadjar, a quien le cayeron 30 plazas de penalización tras cambiar el motor de combustión de su Red Bull, además del turbo y el escape, circunstancia que le colocará irremediablemente el último. Conscientes de ello, los responsables del búfalo rojo idearon un plan que perseguía echarle una mano a Max Verstappen a costa de sacrificar al francés. Hadjar esperó a Mad Max en los dos intentos de vuelta rápida para darle un rebufo que en el giro decisivo le permitió al holandés ganar una décima y media. Un buen empujón que le colocó el segundo, pero que fue inocuo ante la endiablada velocidad exhibida por un inmisericorde Kimi Antonelli, que le superó por tres décimas.El italiano de Mercedes, dominador en Bélgica desde el viernes por la tarde, arrancará el primero por sexta vez en lo que va de temporada, la segunda prueba consecutiva en la que lo hará y la primera en Spa, donde parte como favorito al triunfo por la mayoría de factores: además de su ritmo, tiene a su favor la velocidad punta de su monoplaza respecto al de Verstappen y la diferencia que le separa de Lando Norris y George Russell. El primero finalizó la tercera criba de la cronometrada (Q3) con el tercer mejor tiempo, pero otra sanción le recolocará el 13º. Russell, por su parte, se beneficiará de ello y pasará de la cuarta plaza a la tercera. Carlos Sainz finalizó el 15º pero comenzará el 14º, mientras que Fernando Alonso partirá el penúltimo.“No fue una cronometrada fácil, pero pude ir mejorando vuelta tras vuelta. Tengo a Max comenzando a mi lado, de modo que la clave será arrancar bien y estar delante de él en la curva 5”, respiró Antonelli, que en su corta experiencia —este es su segundo curso en la F1— transforma en victorias un 80% de las pole que firma. El corredor boloñés ha ido puliendo los errores que le hicieron la vida algo más complicada a principios de este ejercicio. Antonelli deberá estar con todos los sentidos conectados porque a su lado tendrá a un animal competitivo sin igual, que se lanza a por todo cuando huele sangre. “Hacía tiempo que no me veía tan arriba, lo hemos ejecutado muy bien”, comentó Verstappen, por la radio, que gracias a ese estirón que le dio Hadjar, ganó 14 kilómetros por hora en la recta previa a la última variante. “El rebufo me ha ayudado mucho. De no haberlo tenido, habría terminado el sexto o algo por el estilo. Isack me ayudó muchísimo en ese último sector”, agradeció el tetracampeón, que en Bélgica igualó su mejor posición en sábado de este 2026 (Mónaco y Miami). “Me preocupó un poco la estrategia, porque podía llegar a incomodarle más que ayudarle”, reconoció Hadjar, quien, sin embargo, hizo exactamente aquello que Red Bull esperaba de él. “El rebufo es algo que hablamos durante todo el fin de semana, porque ya éramos conscientes de la penalización a Isack. Salió estupendamente, pero el coche se siente mucho mejor este fin de semana”, zanjó Laurent Mekies, el director de la escudería energética.