Personal de Medicina Forense inspeccionó la zona bajo el puente donde fue abandonado el cadáver de la adolescente de 16 años dentro de bolsas plásticas (Cortesía: Manuel Galicia).La tarde del martes 14 de julio de 2026 en un hogar de Tegucigalpa, la rutina parecía marchar con la tranquilidad de siempre. Faltaban pocos minutos para las seis de la tarde cuando la madre de Dulce María García Salinas se alistaba para asistir a su iglesia. En el umbral de la puerta, la voz de su hija de 16 años la detuvo por un instante: «Mamá, ¿ya te vas?».«Sí, hija», le respondió. Impulsada por un presentimiento o por el puro afecto maternal, la mujer retrocedió sobre sus pasos. Se acercó a la joven, se inclinó y le dio un beso en la frente. «Hija, que Dios te guarde, pórtate bien», le dijo como una bendición protectora.PUBLICIDAD Dulce María, que estaba a menos de un mes de cumplir sus 17 años el próximo 8 de agosto, solo sonrió. Esa sonrisa, iluminada por la luz de la tarde, se convirtió en el último recuerdo vivo que su familia tendría de ella. Al regresar del servicio religioso, la casa estaba vacía. El teléfono de la adolescente timbraba en el vacío, los mensajes de texto quedaban congelados sin el doble check de recibido. La angustia comenzó a devorar las horas.La incertidumbre, esa tortura lenta que desgasta a las familias de los desaparecidos, se prolongó por casi tres días. Terminó de la manera más devastadora la mañana de ayer, viernes 17 de julio. Las alertas ingresaron a los cuerpos de socorro y a la Policía Nacional: un bulto sospechoso yacía a la orilla del río Guacerique, a la altura de la colonia Venezuela, en la capital hondureña.PUBLICIDADTras una intensa búsqueda, la estudiante de 16 años, Dulce María García Salinas, fue encontrada sin vida. Su madre comparte el desgarrador recuerdo de su última conversación mientras las autoridades inician la investigación para esclarecer este trágico suceso.El despliegue de las autoridades confirmó los peores temores. El cuerpo de la menor de edad se encontraba envuelto en bolsas plásticas, abandonado bajo un puente, en una escena que reflejaba la frialdad y el ensañamiento de sus captores. Al lugar de la escena no tardaron en llegar los familiares de la joven. En medio del cordón policial y el bullicio de los medios de comunicación, la madre de Dulce María se enfrentó a la realidad más dura para un padre: reconocer el cadáver de su propia hija. Los gritos de dolor rompieron la tensión de la mañana. El caso se trasladó de inmediato a las instalaciones del Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Horas más tarde, el cuerpo fue entregado formalmente a sus parientes. Una caravana fúnebre partió con rumbo a Apacilagua, en el departamento de Choluteca. Allá, lejos del ruido y el peligro de la capital que le arrebató la vida, Dulce María fue velada y recibirá cristiana sepultura este sábado.PUBLICIDADEl cuerpo encontrado en una quebrada de la Colonia Venezuela ha sido identificado como el de una adolescente de 16 años. La joven, que estaba a punto de cumplir 17, fue vista por última vez el martes.El asesinato de Dulce no es un hecho aislado; es el reflejo de una herida abierta en la sociedad hondureña. El hallazgo encendió de inmediato las alertas de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, quienes exigen acciones concretas del Estado. Las autoridades policiales intentan dar respuestas ante la presión social. Rolando Ponce, director policial de investigaciones, aseguró que el caso ya cuenta con prioridad: «Todos los homicidios y femicidios a nivel nacional donde la Policía Nacional está actuando, nosotros sacamos lo que se llama la transferible del delito. Desde este momento hay equipos asignados a este evento».Este trágico suceso ha reavivado el llamado de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres para fortalecer la prevención de la violencia y garantizar que el crimen no quede en la impunidad. La policía ha asignado equipos especiales para esclarecer el caso.A pesar de las promesas institucionales, las causas exactas de la muerte aún no han sido reveladas, a la espera de que Medicina Legal brinde los resultados oficiales de la autopsia en los próximos días. Mientras tanto, Tegucigalpa vuelve a vestirse de luto por una juventud que camina desprotegida, y una madre se queda con el eco de una sonrisa y un beso en la frente que no pudo salvar a su hija.PUBLICIDAD
“Le di su último beso en la frente”: Hallan en bolsas plásticas el cuerpo de una menor desaparecida en Honduras
El cuerpo sin vida de Dulce María García Salinas, una adolescente de 16 años reportada como desaparecida desde el pasado martes 14 de julio, fue localizado la mañana de este viernes en el sector de la colonia Venezuela de Tegucigalpa







