Cuando hasta el mismísimo Tom Cruise se atreve a darle unos toquecitos al balón, solo unas horas antes del partido de fútbol más importante del mundo, todo parece indicar que el espectáculo está servido para la gran final del Mundial. Y no solo en cuanto a lo futbolístico, que ahí está claro. Si el mundo observa el campeonato de la FIFA más grande de todos los tiempos, con más equipos, más partidos, más jugadores, más espectadores y más atención mediática que nunca antes, tiene toda lógica que, también, el show que lo acompaña sea el más grande jamás visto. Es algo inédito. Por primera vez el último partido de un Mundial vivirá un espectáculo musical de altos vuelos en el descanso, lleno de estrellas y actuaciones. La final de la Copa de la FIFA 2026 que enfrentará a España contra Argentina este domingo en Nueva York (tres de la tarde allí; nueve de la noche, hora peninsular española) tendrá todos los componentes que han hecho del deporte estadounidense un espectáculo imbatible. No hay más que fijarse en la Super Bowl, la final anual del campeonato de fútbol americano, y su célebre intermedio para ver por dónde van los tiros. Y Cruise, caracterizado como su personaje en Digger —la película de Alejandro G. Iñárritu que estrena en octubre y con la que perseguirá el Oscar—, jugueteando con la pelota y hablando de “football”, que no de “soccer", en las redes de la FIFA, es solo uno de sus ejemplos.Los secretos de ese gran show final que ha coordinado Chris Martin, vocalista de Coldplay, se irán desvelando a lo largo de este último partido, pero por ahora se sabe que las estrellas serán muchas y el tiempo relativamente escaso. La FIFA no lo ha confirmado, pero se prevé que el descanso dure hasta media hora. En esta edición del torneo, las normas de la competición prevalecen sobre las del fútbol en general, por lo que la pausa podrá alargarse cuanto sea necesario. Y en ese pequeño espacio de tiempo tiene que caber Shakira y su ya célebre Dai Dai, el himno del Mundial que ahora lanza también en español, que actuará con Burna Boy y el grupo juvenil ugandés Ghetto Kids, así como la reina del pop, Madonna, los rompegarganats coreanos BTS y las nuevas incorporaciones: Justin Bieber, Coldplay con el coro escolar neoyorquino PS 22 y hasta el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, nada menos que junto a la Filarmónica de Nueva York y la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, en la que será una inusual representación de música clásica en un Mundial. Ese parón —hay quienes apuntan que se puede llegar a extender hasta los 40 minutos— serviría para dar cabida al montaje de escenarios, las actuaciones (unos 20 minutos en total) y la limpieza y recogida para que vuelva a rodar el balón. Un gran show para los miles de espectadores del estadio y los millones que lo verán en su casa, pero una complicación para los 22 del terreno de juego (y de hecho para el propio terreno, que puede sufrir entretanto). Habitualmente el descanso permite, efectivamente, descansar, pero no recuperarse completamente. Pero una pausa tan larga como esta, unida a las de hidratación, puede ayudar al rival a salir mejor en la segunda parte. De hecho, la IFAB, la asociación mundial de fútbol, no recomienda parar durante más de 15 minutos.Nunca una Copa del Mundo ha vivido algo así, pero ha habido una especie de ensayo general previo: el del Mundial de Clubes de 2025, que tuvo un cuidado intermedio gestionado, también, por Chris Martin. Celebrado en el mismo estadio de Nueva Jersey, el partido que enfrentó al Chelsea, ganador, contra el Paris Saint-Germain ya contó con algunos de los ingredientes de esta competición, como las pausas de hidratación y actuaciones muy trabajadas en un medio tiempo en el que las estrellas fueron J Balvin y Doja Cat. Entonces la pausa fue de un total de 24 minutos y el espectáculo en sí, de 10. En la final de la Copa América de 2024 en Miami, entre Argentina (que ganó) y Colombia, la pausa fue de hasta 26 minutos y el espectáculo del medio tiempo, de nuevo, lo encabezó Shakira.Un espectáculo cargado de música como este sirve para darle aun más relieve a un partido de esta categoría, algo que unos considerarán innecesario y, otros, un incentivo más. También entra en juego la solidaridad, porque el medio tiempo y sus artistas buscan recaudar fondos, —en concreto, 100 millones de dólares— durante toda la competición para el fondo solidario Global Citizen, que quiere mejorar la educación de millones de niños en todo el mundo. Y en un país como Estados Unidos, donde han tenido lugar la mayor parte de los partidos y ahora la final, y donde el fútbol todavía no tiene una gran inserción popular, todo ello ayuda a atrapar a nuevos públicos. Para los asistentes al estadio, en cualquier caso, no parece necesario. La FIFA ha anunciado que en el Argentina-España el lleno será absoluto. El estadio Nueva York-Nueva Jersey (no se ha de llamar MetLife estas semanas; al ser un nombre comercial la FIFA lo ha prohibido para la competición) ha tardado en lograrlo, pero finalmente ha agotado sus entradas, que se han vendido por hasta 40.000 dólares. En sus palcos se podrá ver a los reyes de España y sus hijas, al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y al de Estados Unidos, Donald Trump, como ha confirmado la Casa Blanca. El muy supersticioso presidente argentino Javier Milei no acudirá, y lo verá desde su residencia en Buenos Aires.El espectáculo se prevé tan grande y cargado de estrellas que no habrá ni que esperar al partido. Noventa minutos antes de que empiece, Gianni Infantino ha anunciado una Ceremonia de Clausura, tan grandilocuente como si de unos Juegos Olímpicos se tratara. La encabezará el cantante Post Malone, y en ella participarán Robbie Williams y Laura Pausini, que han grabado juntos una de las canciones del Mundial, Desire, así como Nicole Scherzinger, que también ha cantado el tema con Williams, por lo que se prevé que los tres lo interpreten al unísono. La actriz y cantante Jennifer Hudson, ganadora del Oscar, será la encargada de cantar el himno de Estados Unidos, y también participarán del evento el youtuber IShowSpeed, uno de los más seguidos del mundo y, cómo no, Tom Cruise.
El espectáculo más grande jamás visto para la final de un Mundial: el partido parará media hora para ver de Shakira y Madonna a Dudamel y BTS
Por primera vez, para atraer a nuevos públicos, el último partido de una Copa del Mundo acogerá un ‘show’ cargado de estrellas y que hará que el descanso se alargue hasta media hora, una polémica decisión












