Mientras el planeta entero espera la gran final de este domingo 19 de julio entre las selecciones de España y Argentina, la Copa del Mundo 2026 empieza a ser recordada no solo por los goles y la táctica, sino por las historias humanas que se robaron la atención de los aficionados.

Aunque el fútbol ha sido el protagonista en las canchas, la verdadera esencia del torneo se reflejó en los lazos familiares, el romance, la hermandad y los homenajes que trascendieron los estadios.

Una de las historias más conmovedoras la protagonizó el arquero de Cabo Verde, Josimar José Évora Díaz, conocido deportivamente como “Vozinha”.

A sus 40 años, tras consolidarse como una de las grandes figuras del certamen y habiendo superado una infancia de notables necesidades en la que fue criado por sus abuelos, el guardameta anhelaba la presencia de su madre, Ana Cândida Évora.

Ante los severos obstáculos migratorios que inicialmente le impidieron viajar, el Departamento de Estado de los Estados Unidos intervino para agilizar los trámites de visado.