El Ayuntamiento justifica “flexibilizar los requisitos ambientales” para que la flota llegue al 5% que manda la ley de accesibilidad

El Ayuntamiento de Madrid ha logrado este martes el sí definitivo a la nueva ordenanza del taxi. El texto, que ha salido adelante con el voto favorable del Partido Popular y la abstención del resto de grupos, contempla incrementar el porcentaje de vehículos adaptados, los llamados eurotaxis, del 2,35% actual hasta el 5%. Para lograr ese objetivo, el Consistorio, que dirige José Luis Martínez-Almeida (PP), apuesta por excluir de la obligatoriedad de tener etiquetas ECO o CERO a los taxis y VTC adaptados para pasajeros en silla de ruedas de las grandes flotas de coches de alquiler con conductor. Así consta en documentación pública consultada por EL PAÍS que justifica “flexibilizar los requisitos ambientales” en estos casos, permitiendo el uso de la etiqueta C, en general considerada como más contaminante.

“Los coches C emiten más”, resume Juan Barcena, portavoz de Ecologistas en Acción. “Los CERO no emiten y los ECO se suponen que emiten menos que los C”, apunta, resaltando ese “se supone”, pues hay debate alrededor de lo que contaminan realmente los vehículos de la tercera categoría con respecto a los otros dos, como recogió un estudio de la OCU de 2023. “Desde el punto de vista de la contaminación, es un paso atrás”, remata este especialista, que en todo caso reconoce la necesidad de que se garantice el servicio a los usuarios que necesitan desplazarse en vehículos adaptados.