Siempre hicieron las cosas juntos, porque crecer como mellizos significó compartir el mismo salón de clases, las tareas de la escuela y buena parte de las tardes en casa dedicadas a resolver ejercicios de matemáticas. Lucas y Martín Valcárcel, estudiantes de primero de bachillerato de la Unidad Educativa Bilingüe Delfos, representaron a Ecuador en el World Mathematics Invitational (WMI) 2026.Su entusiasmo por la matemáticas los une y con horas de práctica y sacrificio llegaron a Japón, donde obtuvieron cuatro reconocimientos luego de competir frente a delegaciones de 32 países.PublicidadLucas recibió el premio de oro en el WMI Mini Math Creative Competition 2026, competencia enfocada en la resolución de situaciones reales mediante el uso de herramientas matemáticas. Por su parte, Martín obtuvo la medalla de bronce en la competencia numérica del WMI en el grado 9 y un Merit Award en la prueba de creatividad. Ambos alcanzaron reconocimientos luego de superar previamente la clasificación nacional que les permitió integrar la delegación ecuatoriana.PublicidadPublicidadAhora ellos tienen 15 años, pero su historia empezó tiempo atrás. Los dos ingresaron al club de matemáticas de su colegio cuando cursaban octavo de básica.Las matemáticas dejaron de ser únicamente una materia del pénsum para convertirse en una actividad que ocupaba buena parte de su tiempo.“Al principio no gané medallas, pero seguí participando porque quería mejorar. Cada concurso me enseñaba algo nuevo y eso me motivó a seguir intentándolo”, recordó Martín, quien asegura que nunca imaginó que ese proceso terminaría llevándolo a representar al país en una competencia internacional.En casa, estudiar dejó de ser una actividad individual. Los hermanos cuentan que acostumbraban revisar juntos los ejercicios, proponer distintas formas de resolver un mismo problema y discutir cuál procedimiento resultaba más eficiente.Esa forma de aprender terminó convirtiéndose en una ventaja cuando comenzaron a competir. “Siempre nos apoyamos. Creamos nuevos métodos para resolver problemas y nos motivamos mutuamente para seguir avanzando”, comentó Lucas.Ese crecimiento fue seguido de cerca por Andrés Vizueta, director del área de Matemáticas de la Unidad Educativa Bilingüe Delfos. El docente explicó que ambos ingresaron al club cuando cursaban octavo de básica y, desde entonces, participaron de manera permanente en competencias nacionales e internacionales.PublicidadUna preparación que incluyó teoría de números, geometría y combinatoria, además del análisis de pruebas aplicadas en anteriores ediciones del World Mathematics Invitational.“Cada concurso representó un aprendizaje. Ellos fueron desarrollando habilidades con el paso del tiempo y llegaron preparados para afrontar un reto de este nivel”, manifestó.La fase final del campeonato reunió a estudiantes de 32 países. Lucas explicó que la competencia estuvo dividida en dos pruebas de 40 minutos cada una. La primera consistía en preguntas de opción múltiple. Después de un receso, los participantes afrontaban ejercicios de desarrollo que exigían razonamiento lógico y una adecuada administración del tiempo.El certamen incluyó, además, el WMI Mini Math Creative Competition, donde los participantes debían plantear soluciones matemáticas para situaciones reales. Fue precisamente en esa modalidad donde Lucas obtuvo el premio de oro y Martín alcanzó un logro al mérito.Más allá de los resultados, ambos coinciden en que el viaje dejó enseñanzas difíciles de encontrar dentro de un aula. Durante los días que permanecieron en Japón compartieron actividades con estudiantes de distintas nacionalidades, conocieron nuevas formas de estudiar y recorrieron ciudades como Chiba y Tokio junto con la delegación ecuatoriana.“Lo más importante era mantener la calma durante la prueba. Había que leer bien cada ejercicio y pensar antes de responder”, recordó Lucas sobre los minutos previos al examen.Para Martín, el instante más especial llegó durante la ceremonia de premiación, cuando escuchó el nombre de Ecuador junto al de otras delegaciones que participaron en el campeonato.“Sentimos mucha alegría porque recordamos todo el esfuerzo que hubo para llegar hasta allá. Pensamos en nuestros profesores, en nuestros padres y en todo el tiempo que dedicamos a prepararnos”, expresó.Los hermanos ya piensan en los siguientes pasos. Martín espera estudiar una carrera relacionada con la mecatrónica y la robótica. Lucas quiere continuar participando en competencias internacionales y seguir fortaleciendo su formación en matemáticas.Para ellos el resultado obtenido en Japón representa una meta cumplida, aunque creen que todavía quedan nuevos desafíos por delante. Por eso, cuando les preguntan qué consejo darían a estudiantes que desean competir, la respuesta vuelve a unirlos.“Hay que animarse a empezar. Yo al principio tampoco obtenía medallas, pero seguí intentándolo hasta llegar aquí”, concluyó Martín. (I)