El líder del bloque conservador en el Parlamento de Alemania, Jens Spahn, ha dimitido este sábado tras un debate que se había generado después de que se conociera que él y su marido, Daniel Funke, habían sido padres recurriendo a un vientre de alquiler en Estados Unidos.
“En los últimos días me he hecho consciente de que mi felicidad personal de crear una familia junto con mi marido no es compatible con mi cargo político”, ha escrito Spahn en una carta a la que han tenido acceso varios medios alemanes, entre ellos la revista Der Spiegel.
“La contradicción entre mi decisión privada de tener un hijo a través de un vientre de alquiler y las expectativas comprensibles en mí como líder de nuestro grupo parlamentario se ha hecho más grande de lo que esperaba”, ha añadido el líder del grupo parlamentario conjunto de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido del canciller alemán, Friedrich Merz, y la Unión Socialcristiana (CSU).
El recurrir a los vientres de alquiler es ilegal en Alemania y la CDU/CSU se ha manifestado siempre en contra de una eventual legalización. Spahn se ha mantenido siempre dentro de la línea del partido.
“Una cosa es la doctrina pura, otra cosa es la vida”, había dicho Spahn en la primera declaración pública desde que empezó el debate, en un pódcast del redactor jefe del diario Bild, Paul Ronzheimer.










