NoticiaGrant Gail de Texas, Estados Unidos, dio detalles sobre cómo fue el proceso de adopción y explicó qué pasó en el balcón el día que lo acusaron.El ciudadano extranjero fue identificado como Grant Gail de Texas, Estados Unidos. Foto: Redes sociales/ SuministradaPERIODISTA18.07.2026 08:13 Actualizado: 18.07.2026 08:13

El pasado domingo 14 de junio, un ciudadano extranjero fue falsamente acusado de abuso a un menor de edad en la ciudad de Bogotá. Grant Gail de Texas, Estados Unidos, fue detenido por las autoridades luego de que los vecinos del sector emitieran una alerta tras ver al hombre en un balcón acompañado por un niño. Luego, se conoció que el estadounidense estaba adelantando un proceso de adopción en el país y autoridades determinaron que no hubo abuso o maltrato. El hombre fue capturado por la Policía, en medio de una tensa situación que, por poco, terminó en agresión contra el extranjero. Sobre los hechos, habló Gail con la Revista Semana. LEA TAMBIÉN En la entrevista, explicó que, junto con su esposa, había soñado con tener una familia numerosa y, tras sufrir múltiples pérdidas, decidieron adoptar en 2024. “Cuando comenzamos a investigar sobre la adopción internacional, nuestra agencia nos envió información sobre su programa en Colombia. Como ambos crecimos en un entorno de cultura hispana y sabíamos que los niños tendrían un fuerte vínculo con su cultura en el lugar donde vivimos”, explicó.El hombre decidió adoptar en 2024 junto con su pareja. Foto:Policía NacionalLuego, se encontraron con el perfil de tres niños colombianos y sintieron lo que Gail describe como una conexión inmediata: “Supimos de inmediato, en lo más profundo de nuestro corazón, que siempre estuvieron destinados a ser nuestros hijos”. Luego, iniciaron el proceso para adoptar a los menores. Señaló que tanto él como su esposa asistieron a capacitaciones de crianza, se sometieron a evaluaciones psicológicas y a verificaciones de antecedentes para que el ICBF (Instituto Colombiano del Bienestar Familiar) aprobara la adopción. LEA TAMBIÉN Luego de tener solo contacto a distancia, la pareja se reunió por primera vez con los menores el 9 de junio, apenas unos días antes del malentendido.Según dijo el extranjero al citado medio, el día de los hechos, el niño del medio se enojó con su hermano menor, quien se puso a jugar con un carrito de juguete que le habían comprado al otro pequeño. “Nuestro hijo del medio tiene antecedentes de problemas de conducta. En muchas de las capacitaciones obligatorias que tomamos nos enseñaron a manejar estos problemas de manera amable”, señaló.Aunque la pareja de Gail intentó controlar la situación, el niño “comenzó a tirar los muebles y vi que mi esposa necesitaba ayuda, así que me ofrecí a llevarlo al balcón para ayudarlo a calmarse (…) Una vez en el balcón, comencé a darle palmaditas en la espalda a mi hijo y a decirle que todo estaba bien y que solo necesitábamos calmarnos”.Mientras tanto, dijo que una vecina empezó a gritar y los señalaba a lo lejos. En cuestión de minutos, la Policía estaba en la puerta del apartamento. “Preocupado por la seguridad de mi hijo, lo llevé adentro para seguir tranquilizándolo. Al momento, escuché a mi esposa gritar pidiendo ayuda y llorando. Cuando entré a la sala, había dos hombres tratando de abrir la puerta a la fuerza y gritándole a mi esposa que los dejara entrar, diciendo que querían llevarse a mi hijo. Llegaron incluso a meter el pie en la puerta para impedir que la cerráramos”. LEA TAMBIÉN Durante las primeras 48 horas, no entendía lo que estaba pasando y luego se preocupó por su familia. Foto:Redes sociales‘Estaba confundido porque no entendía lo que estaba pasando’“Los momentos que siguieron quedarán grabados para siempre en la memoria de toda mi familia, ya que las decisiones de esas personas han cambiado nuestra vida por completo y para siempre”, continuó narrando. Aseguró que, durante las primeras 48 horas, no entendía lo que estaba pasando y luego se preocupó por su familia. “Estaba confundido porque no entendía lo que estaba pasando (...) Sentí miedo cuando me sacaron a toda prisa, escoltado por la Policía, a través de la turba que esperaba y quería matarme. Quiero agradecer a la Policía por hacer un trabajo increíble y garantizar que se respetara el debido proceso. Sin ellos, no creo que estuviera aquí”.Y agregó: “Cuando me escoltaron fuera de la casa, me cubrieron lo más posible. Lo único que podía ver era el suelo y los pies de la gente mientras intentaban darme patadas en la cara. Luego me metieron a la fuerza en una camioneta policial para llegar a la comisaría lo más rápido posible”.Luego, confesó que nunca pensó en detener el proceso de adopción y regresar a su país solo con su pareja tras enterarse de que la noticia con las acusaciones llegó hasta los Estados Unidos. Además de preocuparse por su seguridad y la de su familia. “En ese momento, no podía creer cómo había pasado todo eso, pasar de estar consolando a mi hijo a que me acusaran de cometer un crimen atroz”.Para aclarar lo sucedido, fue fundamental el testimonio del niño, quien le dijo a las autoridades qué estaba pasando en el balcón. La hija mayor, quien también estaba presente en el apartamento al momento de los hechos, también dio su versión. “La verdad ya se había establecido con claridad, pero esto nos perseguirá toda la vida y nunca terminará realmente”, dijo Gail. LEA TAMBIÉN Le envió mensaje al presidente Gustavo Petro, quien se retractó por acusacionesEn medio del caso, el presidente Gustavo Petro se pronunció en su cuenta oficial de X y señaló al ciudadano extranjero investigado por presunta agresión a menor y en otro tuit se retractó: "Debo notificar a la sociedad colombiana, porque mi compromiso es con la verdad, que el ciudadano norteamericano de origen en Texas, capturado en un apartamento del norte de Bogotá, al parecer no violó a ninguno de sus hijos adoptados en Colombia".Sobre esto también se pronunció el estadounidense: “Soy un trabajador normal y no tengo ninguna aspiración política, así que aconsejar al presidente de Colombia está más allá de lo que haría. Les diría a todos los que tienen el poder y usan una plataforma pública que la usen de manera responsable. No hagan comentarios sin conocer los hechos. Las democracias se construyen sobre un sistema de justicia por una razón”.Sobre el futuro de la familia, Gail dijo: “Nuestra esperanza para nuestra familia es que sigamos creciendo y fortaleciendo nuestros lazos como familia, con amor y respeto mutuo. Esperamos que nuestros hijos nunca olviden el país del que provienen (…) Esperamos brindarles a nuestros hijos todas las oportunidades para crecer, prosperar y convertirse en adultos exitosos”.Redacción EL TIEMPO LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.