EditorialSi Cerd�n pudo llevar esta vida, e incluso estar a punto de comprar un piso de un mill�n de euros en Madrid, fue gracias al inmenso poder que el presidente les entreg� tanto a �l como a �balosSantos Cerd�n, antes de declarar en el Tribunal Supremo.Actualizado S�bado,
julio
00:02Audio generado con IAEl informe de la UCO sobre el patrimonio de Santos Cerd�n clarifica su papel como cabeza de una corrupci�n org�nica en el PSOE. Durante casi diez a�os, el ex secretario de Organizaci�n del partido percibi� cobros ocultos por contratos p�blicos a trav�s de su constructora fantasma, Servinabar, y de la mano de una gran adjudicataria del Estado, Acciona. Unos ingresos que solo fueron posibles gracias a la influencia de Cerd�n tanto en su partido como en las esferas de decisi�n del Estado, sobre todo mientras gobernaba su mayor valedor, Pedro S�nchez.El an�lisis de la Guardia Civil complica la defensa del imputado, pues constata su dominio sobre los ingresos de la mercantil instrumental que compart�a con Antxon Alonso -cosa que �l sigue negando-, y a la que utiliz� para pagar sus gastos y los de su familia, por valor de al menos 323.000 euros, entre 2014 y 2025. En este contexto, llama la atenci�n que su manejo de dinero en met�lico se disparara precisamente cuando Jos� Luis �balos dirig�a Transportes, el ministerio de las grandes adjudicaciones de obra p�blica.La vertiente pol�tica del caso es indudable. Si Cerd�n pudo llevar esta vida, e incluso estar a punto de comprar un piso de un mill�n de euros en Madrid, fue gracias al inmenso poder que el presidente les entreg� tanto a �l como a �balos, ambos figuras fundacionales del sanchismo. Primero como secretario de Organizaci�n de facto y despu�s nombrado oficialmente como tal, Cerd�n disfrut� de la m�xima confianza de S�nchez hasta el mismo d�a en que la investigaci�n judicial desvel� sus audios con Koldo Garc�a y su vinculaci�n secreta con Servinabar. Fue el 12 de junio de 2025.La sospecha se agrava si se tiene en cuenta que las presuntas pr�cticas corruptas de Cerd�n no arrancaron al verse tentado por el poder, sino que proced�an de su etapa en Navarra, de forma que lo que hizo fue incrustar su trama criminal en la sala de mandos del PSOE y en el coraz�n del Estado con el fin de engordar su negocio. A ello se suman las referencias de la UCO a �ingresos en efectivo de origen desconocido�, as� como a un cierto descuadre entre los pagos que recib�a del PSOE y las cifras aportadas por el partido, cuyas cuentas est�n siendo investigadas en otra causa por posible financiaci�n irregular.Con todo, la relevancia del informe excede al ex dirigente socialista para comprometer la credibilidad del presidente. Ninguna de las grandes operaciones pol�ticas ejecutadas por Cerd�n, desde la moci�n de censura hasta los pactos con Bildu pasando por la amnist�a, puede deslindarse ya de su faceta como adjudicatario de contratos p�blicos. En las sucesivas cesiones de alto voltaje que �l negoci� con los partidos independentistas, muchas inmorales y todas divisivas, Cerd�n se jugaba la oportunidad o no de seguir enriqueci�ndose. Y lo hac�a, siempre, como enviado personal de Pedro S�nchez.











