Las vacaciones de invierno representan una excelente oportunidad para combinar dos placeres: la pesca y el turismo en familia. Pensando en quienes buscan disfrutar de una escapada con caña en mano, pero también compartir experiencias con acompañantes que tienen otros intereses, seleccionamos 25 destinos de todo el país donde la pesca deportiva se complementa con atractivos naturales, propuestas culturales, gastronomía y actividades recreativas. Un recorrido por pesqueros que ofrecen ese equilibrio ideal entre la pasión por el pique y unas vacaciones para todos.

Entre Ríos

Colón. A 330 km de Buenos Aires, nos da la chance de pescar muchas especies, desde dorados a bogas, pasando por la variada y hasta los pejerreyes que remontan el río. Claro está, siempre y cuando contemos con la experiencia de un lugareño o de un guía que nos allane los caminos, ya que en el tramo inferior del río Uruguay la actividad de pesca depende mucho de lo que pasa con Salto Grande. Cuando larga agua la represa, las chances se acrecientan con la formación de interesantes correderas en palos, troncos, puntas de isla y todo lo que genere un obstáculo y donde se apostarán, al acecho, los dorados. Hay chicos a medianos, con algunos de los buenos. Además, mucha variada de piel, con bagres amarillos y patíes en cantidad. También en esta época hace su irrupción el pejerrey.