Hay una frase que me acompaña desde hace años: la vida se vive hacia adelante, pero solo se entiende mirando hacia atrás.
Todos recordamos el famoso discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford. Allí contó que fue dado en adopción, que abandonó la universidad y que fue despedido de la empresa que él mismo había creado. En cada uno de esos momentos sintió que su vida se desmoronaba. Solo muchos años después pudo decir: “No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes conectarlos mirando hacia atrás.”
La Torá expresa exactamente la misma idea. Cuando Moshé le pide a Dios comprender Sus caminos, recibe una respuesta sorprendente: “No podrás ver Mi rostro… pero podrás ver Mi espalda.”
A veces me pregunto qué significa realmente ser rico
Nuestros sabios explican que el “rostro” representa entender lo que está ocurriendo mientras sucede. Eso no nos fue concedido. La “espalda”, en cambio, representa comprender los acontecimientos una vez que ya pasaron. Recién entonces empezamos a descubrir el dibujo completo. La siguiente historia refleja esta idea de una manera conmovedora.










