Vitoria (EFE).- La salsa de Rubén Blades desbordó el Festival de Jazz de Vitoria.

Vendió todo el papel en el recinto de Mendizorroza, 3.200 butacas, para ver y bailar con la leyenda latina.

Se explayó durante más de dos horas y media con 22 temas de mucha calidad.

Las gradas de Mendizorroza se cayeron cuando el panameño apareció nueve años después en el escenario vitoriano repleto con la ‘big band’ dirigida por Roberto Delgado, que acompaña siempre al artista.

El público comenzó volcado y coreó ‘Plástico’, que finalizó con Blades recitando todos y cada uno de los países latinos.