Queriendo hacerle una loa, el presidente Donald Trump desnudó este viernes su propia mentira y la hipocresía y la falsedad de su leal amigo Gianni Infantino.“Tomaste otra gran decisión”, le dijo a Trump como un elogio a Infantino, una vez que le llamó y le “recomendó” que le retirará el partido de suspensión por la tarjeta roja que recibió el estadounidense Folarín Balogun contra Bosnia-Herzegovina. La FIFA levantó el castigo y el delantero pudo jugar contra Bélgica, si bien EE.UU. quedó eliminado tras un severo correctivo de los europeos.Trump hizo el comentario la noche del viernes durante su discurso en una recepción a la FIFA que ofreció en la Torre Trump de la Quinta Avenida de Nueva York y donde dejó otra consideración para la polémica.Trump remarcó en su intervención los logros del Campeonato de Fútbol, que Estados Unidos organizó conjuntamente con México y Canadá, calificándolo de un éxito, a pesar de que su administración ha mantenido enfrentamientos con sus aliados históricos y principales socios económicos por cuestiones de comercio e inmigración.De manera que el presidente lanzó una pulla a los países coanfitriones al pedir a la FIFA que vuelva a organizar el torneo en Estados Unidos, pero sin sus vecinos continentales. “Deberían elegir de nuevo a los Estados Unidos de América. Esta vez dejaremos fuera a México y Canadá”, afirmó. Su frase fue acogida con risas en la sala, cosa que sonó a burla respecto a esos otros dos países.“Fui muy amable al conseguir que participaran. Lo que deberían hacer es elegirnos a nosotros, pero escoged a otros para el siguiente Mundial, y eso ayudará a rebajar el enfado, el odio y la tensión de todo el mundo”, añadió.En esta línea combativa, el mandatario estadounidense reabrió el debate sobre retirada de la tarjeta roja a Balogun, una condonació que indignó a aficionados de todo el mundo. Esta vez atribuyó toda la responsabilidad de esa medida a Infantino, cuando éste aseguró que él no tuvo nada que ver y que la decisión correspondió a un comité de revisión de la organización.“Si lo piensas, nunca recibirás el reconocimiento por eso”, insistió el anfitrión en la alabanza al jefe de la FIFA.El pasado 6 de julio, en el Despacho Oval, el presidente quiso aminorar el escándalo, en vano, afirmando que se había limitado a pedir una revisión de la tarjeta roja. “No le dije qué tenía que hacer. Solo le pedí que la revisaran, porque pensé que había sido muy injusta”, explicó entonces, momento en el que también reconoció que tuvo que preguntar que era eso de una tarjeta roja.Pasado los días, en su nueva versión, su llamada fue para hacer “una recomendación y una queja”. Quedó claro que Infantino acató y actuó aunque fuera en perjuicio del fútbol. “Al final, fue mucho mejor que las cosas salieran así, porque no hay ninguna controversia. Ganaron el partido y nuestro equipo contó con todos sus jugadores”, sostuvo Trump para apoyar la resolución que atribuyó exclusivamente a Infantino.“Si no le hubieran permitido jugar (a Balogun), estarían diciendo: 'Habríamos ganado el partido si hubiéramos tenido a nuestros mejores jugadores'. Así que Gianni tomó otra de sus muchas buenas decisiones”.Por supuesto, el responsable de la FIFA se mostró sumiso en este acto y ensalzó que Trump le prometió que daría la bienvenida al mundo y “has dado la bienvenida”, con la excepción del mejor árbitro de África, el somalí Omar Martan, al que lo obligaron a regresar a casa. Tampoco hizo mención a los dos inmigrantes muertos por los disparos de los agentes del fronterizos (ICE), que desde que empezó el torneo han redoblado la lucha contra los trabajadores indocumentados.Trump comentó que Infantino acudió a él durante su primer mandato para organizar el Mudial. “Vino con esta idea loca, le dije que no éramos un país de soccer y resulto que sí éramos un país de soccer”, recalcó. “Ha sido el acontecimiento deportivo más exitoso tal vez en la historia del mundo”, insistió, instante en el que volvió a sacar la falsedad de que le robaron las elecciones del 2020.En su discurso se refirió a España y Argentina como “dos equipos impresionantes” que disputarán la final (solo habló de Messi) y despidió el acto deseando a ambas selecciones “buena suerte”. Trump estará el domingo en el MetLife de Nueva Jersey.