Escena que ya forma parte del anecdotario literario argentino y que muchos repiten sin haberla verificado del todo: Borges cenando cada noche en la casa de los Bioy, y Bioy, al día siguiente, transcribiendo con fidelidad de escriba monástico todo lo dicho la noche anterior. La escena es cierta, pero lo notable no es la cena sino la disciplina posterior: cuarenta y dos años de anotaciones, de 1947 a 1989, que terminaron convertidos en un libro de casi dos mil páginas. Ese libro se llama, con una simpleza que roza el descaro, Borges, y ahora vuelve a las librerías después de haber pasado un tiempo largo existiendo únicamente como leyenda a precios inalcanzables: hasta hace poco, un ejemplar de la edición completa se conseguía en Mercado Libre por 1.300.000 pesos, cifra que dice más sobre el mercado del libro usado que sobre la literatura misma. La reedición, anunciada por Emecé (sello del Grupo Planeta), llegará en septiembre, veinte años después de que Destino publicara por primera vez la versión íntegra, la llamada Maior, en 2006. Habrá dos tomos, con edición de Daniel Martino –que ya trabajó codo a codo con Bioy en el ordenamiento original del material– y, como novedad, un índice analítico actualizado: hasta ahora ese índice solo existía en un archivo en PDF que pasaba de mano en mano (o mejor dicho de mail en mail), un detalle que en su momento pareció modernidad y hoy es apenas un objeto arqueológico. En 2011 había circulado una versión abreviada, la Minor, también sin índice y con buena parte del material recortado. Entre una cosa y otra, la edición completa se esfumó de los anaqueles y se convirtió en presa de coleccionistas, que es la forma más triste que tiene un libro de seguir existiendo.