NoticiaLlevan un año haciendo actividades, pero no han logrado reunir los más de 800 millones de pesos que necesitan para representar a Colombia.Sinfónica de Samacá Foto: HARVEY YECID MEDINA ALFONSO. EL TIEMPO17.07.2026 18:13 Actualizado: 17.07.2026 18:13
Juan Francisco Rodríguez es un humilde campesino de Samacá, que este sábado rifará un marrano y un cabro, dos de los animalitos que él mismo y sus hijos criaron y que eran parte de su patrimonio, buscando recoger entre sus vecinos y amigos del sector La Vacada, en la vereda Churuvita, donde viven, algo de lo que les falta para ayudar a completar los dineros que requieren sus dos hijos como integrantes de la Banda Sinfónica de Samacá, para viajar al mundial de música en Países Bajos.“Algunas personas de buen corazón nos han colaborado, pero es que eso de reunir plata es muy arrecho, por lo que estamos haciendo hasta lo imposible como rifar mis animalitos a través de lo que conocemos como el ‘tapazo’, es decir con el número que sale bajo la tapa de cada cerveza, para poder ayudar a ver si alcanzamos a completar los fondos que necesitan mi hija Liseth de 21 años y mi hijo Andrés Felipe de 19, quienes interpretan la flauta traversa y la percusión en la Banda Sinfónica Especial de Samacá con la que clasificaron al mundial de música en Holanda, a donde, si lo logramos, viajarán este martes”, señaló el hombre a EL TIEMPO.Sinfónica de Samacá Foto:HARVEY YECID MEDINA ALFONSO. EL TIEMPONo sabe en dónde quedan los Países Bajos, pero de lo que sí está seguro es que es muy lejos de Samacá, un municipio ubicado a una hora de Tunja, y también es consciente de que el viaje es demasiado costoso y que a pesar de que, entre los cuatro con su esposa y su par de músicos, se han dedicado durante los últimos 13 meses a tratar de reunir y rebuscarse los dineros, pero les ha quedado imposible.Don Juan Francisco, asegura ser feliz, sabiendo que ya su par de hijos menores, gracias a la sinfónica, en la que llevan casi nueve años, conocen gran parte del país e incluso han salido ya a México y España, cuando él lo máximo que llegó más allá de Boyacá y Cundinamarca, fue a Cúcuta, en Norte de Santander, y eso porque en su juventud, trabajó como auxiliar de un bus intermunicipal.En la Plaza de Bolívar vendieron tamales, gallina y calados. Foto:HARVEY YECID MEDINA ALFONSO/EL TIEMPO.“No conozco el mar, no sé lo que es montarse en un avión, pero soy el hombre más feliz del mundo sabiendo que mis chinos lograron lo que yo no, y todo, gracias a la música, esa misma que alternan con el estudio y el trabajo del campo, esa misma que me ha ayudado a formarlos con valores y como unas personas de bien para la sociedad”, asegura el hombre de 69 años.Claro que no son los únicos con problemas de dinero, realmente es un lío colectivo si se tiene en cuenta que la mayoría de los 64 niños y jóvenes que integran la sinfónica de Samacá que se ha ganado casi todos los premios del país hacen parte de familias campesinas o de obreros, de escasos recursos.Sinfónica de Samacá Foto:HARVEY YECID MEDINA ALFONSO. EL TIEMPOBuscando la solidaridadDesde junio del año pasado, cuando se coronaron campeones en la Sección Tercera del Certamen Internacional de Bandas de Música celebrado en Valencia, España, y como uno de los premios les dieron la invitación al World Music Contest (WMC), un prestigioso evento internacional de bandas de viento y orquestas sinfónicas que se celebra cada cuatro años en la ciudad de Kerkrade, Países Bajos, se han dedicado a hacer rifas, bingos, vender tamales y adelantar jornadas de serenata en los semáforos los fines de semana para conseguir los dineros.“Es lamentable que con todos los esfuerzos que hemos hecho con estos jóvenes, estemos a punto de declinar el viaje por falta de recursos, porque no ha sido poder reunir los dineros y para colmo hasta la ministra de Cultura, Yannai Kadamani, nos tomó del pelo, se burló de nosotros, pues nos prometió 50 millones, que ya era una cifra irrisoria frente a lo que cuesta el viaje, y ahora nos resultaron con que tampoco nos darán ese pequeño apoyo, sino que nos pusieron a hacer una cantidad de vueltas y de desgaste, para enterarnos que no nos apoyarán”, explicó el alcalde Wilson Castiblanco.Banda Sinfónica de Samacá durante su presentación en Valencia. Foto:CortesíaPor estas razones, entre hoy viernes y mañana sábado se juegan sus últimas cartas con unas actividades solidarias que comenzaron esta mañana con una ‘tamalatón’ y venta deliciosas gallinas en la Plaza de Bolívar de Tunja y esta noche siguen con un concierto solidario, que tendrá un bono de apoyo de 100 mil pesos en el Teatro Bicentenario de Tunja, al igual que el espectáculo que darán este sábado en el Colegio Salesiano León XIII, en Bogotá.El maestro Julián Ropero, director de la banda sinfónica, adelantó que los asistentes a los conciertos vivirán un momento inolvidable, pues parte del repertorio que presentarán en los dos escenarios esta noche y mañana, es precisamente el mismo que esperan poder interpretar en su presentación en Países Bajos el próximo 25 de julio y que, además, harán un recorrido espectacular por los éxitos de la salsa y otros ritmos del país.“Nuestro llamado también es a empresarios y entidades que nos puedan ayudar, porque si no logramos recaudar los 300 millones, el problema va más allá de la frustración, pues a punta de tamales, rifas serenatas y otras actividades y gestiones se lograron reunir ya cerca de 450 millones de pesos, con los que se separaron entre otros servicios los tiquetes, el hospedaje y la alimentación, dineros que se perderían en su mayoría, si no logramos el importante faltante”, recalcó el alcalde de Samacá.Banda Sinfónica de Samacá Foto:Banda Sinfónica de SamacáHARVEY YECID MEDINA ALFONSO PARA EL TIEMPO.LE PUEDE INTERESAR:Rosalía sorprendió al público de Bogotá Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








