Nueva York afronta las últimas 48 horas antes de la final del Mundial entre España y Argentina más despejada y con previsiones climatológicas optimistas después de haber estado durante dos días sumida bajo una densa capa de humo que llegó a empeorar la calidad del aire hasta niveles “muy poco saludables”.
A poco más de 48 horas para la final del Mundial, el Índice de Calidad del Aire (ICA) en Nueva York bajó a un nivel de 124 puntos, considerado “poco saludable para ciertos grupos de personas más sensibles”, después de que el pasado miércoles llegara a alcanzar los 264 puntos y la categoría de “muy poco saludable”, según AirNow.
La agencia pública estadounidense de monitoreo de la calidad del aire, que utiliza un índice de los colores verde, amarillo, naranja, rojo, morado y granate, situó ayer el aire de Nueva York de color morado, mientras que este viernes ya lo categoriza de color naranja, tras reducirse la contaminación del aire más de la mitad.
Los pronósticos del Servicio Nacional del Tiempo (NWS, por sus siglas en inglés) son favorables a 48 horas para la final.
Rigor metódico contra una furia emocional, la fuerza del colectivo ante un sistema al servicio de una superestrella como Lionel Messi, pero también dos selecciones que saben cómo jugar con los límites: la final del Mundial 2026 enfrenta el domingo a España y Argentina, dos modelos tan diferentes como consolidados.










