El Atlético de Madrid será a partir del domingo el equipo que más jugadores (10, según el club) aporta a una final de la Copa del Mundo por tercera vez consecutiva. La nomina de internacionales rojiblancos estaría repartida entre media docena de argentinos (Julián Alvarez, Molina, Giuliano, Almada, Musso y Nico González) y cuatro españoles (Baena, Llorente, Pubill y el reciente fichaje, Grimaldo). La inclusión de este último y Nico González generan controversia. En el Atlético admiten que la pueda haber con el argentino porque sus derechos pertenecen a la Juventus, aunque defienden que ha disputado todo el curso como jugador rojiblanco. En el caso de Grimaldo, cualquier rótulo durante la final en una retransmisión televisiva que le anunciara como jugador del Leverkusen induciría a error.Con, ocho, nueve o diez representantes cuando suenen los himnos nacionales en el estadio Metlife de Nueva Jersey/Nueva York este domingo, lo que es irrefutable es esa tercera vez consecutiva en la que el Atlético es el club con más representación en la gran final del fútbol mundial. En Qatar 2022 fueron Molina, De Paul, Correa y Griezman y en Rusia 2014, otro cuarteto también formado por Griezmann más Lucas, Lemar y el croata Vrsaljko.El histórico registro es un consuelo apetecible para un club que lleva cinco años sin ganar un título, aunque este curso fue cuando más cerca estuvo en todo el lustro. Perdió la final de Copa en los penaltis ante la Real Sociedad y llegó a las semifinales de la Champions League después de haberse descolgado de la pelea por la Liga antes de la mitad de la temporada. “Es motivo de satisfacción que la final vayan a disputarla dos selecciones con entre 9 y 10 jugadores [del Atlético] y es un dato muy significativo de que llevamos bastante tiempo haciendo un buen trabajo”. se congratuló ayer Miguel Ángel Gil Marín en un vídeo difundido por los medios oficiales del club. En la entrevista, el consejero delegado rojiblanco valoró la campaña anterior y fue tajante para contabilizar en la próxima a Julián Alvarez como jugador del Atlético, pese al deseo público del delantero argentino de marcharse al Barcelona. “Recientemente escuché unas declaraciones del presidente del Barça diciendo que la oferta que había hecho al Atlético de Madrid no era infinita [en el tiempo] y la única respuesta posible es que nuestra respuesta sí que es infinita y es que no queremos transferirlo, y no aceptaremos ni una oferta de 100, ni de 150, ni de 200 millones por Julián Alvarez”, quiso zanjar el dirigente rojiblanco. La partida está servida, porque el siguiente paso del jugador, con una estrategia escalada, sería declararse en rebeldía.De los españoles el que más protagonismo está teniendo es Baena, hasta ahora intocable para Luis de la Fuente. Llorente fue titular en el primer partido con Cabo Verde, pero Pedro Porro se le ha impuesto en la competencia por el lateral derecho. Pubill y Grimaldo no han disputado un minuto. Scaloni ha tirado mucho de Molina y Julián Alvarez en sus alineaciones titulares, mientras que Nico González y Almada han sido utilizados como revulsivos en las segundas partes, más el primero. Por guerrillero y por su velocidad, Giuliano Simeone formó parte del equipo que inició la semifinal ante Inglaterra y se ganó entrar en las quinielas para formar de inicio en la final. Por último, el portero Musso no ha debutado. Hay una frase de Simeone, muy dirigida casi siempre a los que menos juegan, que es una garantía para Scaloni, con el que conversa con frecuencia durante la temporada. “Yo entreno para que los chicos que no juegan, cuando les toque, en el Atlético o en otro sitio, estén preparados para competir por un puesto o en un partido, jueguen los minutos que jueguen”, viene a decir el Cholo.El seleccionador argentino visita a Simeone en el hotel cada vez que el Atlético juega en Mallorca y suele ir por el Cerro del Espino tres o cuatro veces al año, la última fue en abril. También su ayudante, Walter Samuel, suele dejarse ver en solitario por el centro de entrenamiento rojiblanco en Majadahonda. Ambos se congratulan de la alta intensidad a la que entrena el Atlético.