El fuerte sismo de magnitud 7.4 registrado la mañana de este 17 de julio frente a las costas del Pacífico no fue un evento aislado. Según el investigador Víctor Tzorin, del Servicio Sismológico de Guatemala (SSG) de la Universidad Mariano Gálvez,, consultado por Prensa Libre, el temblor dio paso a una secuencia sísmica, un proceso normal en el que continúan ocurriendo movimientos de menor magnitud mientras la energía acumulada en el subsuelo se redistribuye.

La actividad comenzó alrededor de las 7.20 horas con un sismo de magnitud 5.0, registrado por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).

Poco más de una hora después ocurrió el terremoto principal, que inicialmente fue reportado con distintas magnitudes como parte de los cálculos preliminares. Posteriormente, tras revisar la información de las estaciones sismológicas, el Insivumeh confirmó que el sismo principal alcanzó una magnitud de 7.4, con epicentro en el Océano Pacífico, y una profundidad de 18.43 kilómetros.

Después del ese evento, comenzaron a registrarse varias réplicas. Hasta las 12.10 horas, el Insivumeh a reportado 12 réplicas desde el sismo principal.

Mientras que, de forma preliminar, el Servicio Sismológico de Guatemala informó sobre movimientos de magnitud 5.1, 5.2 y 5.6, entre otros, localizados frente a la costa del Pacífico. Sin embargo, el especialista aclaró que el número de réplicas y sus características todavía están siendo revisados, por lo que los reportes podrían actualizarse conforme se procesen los datos de todas las estaciones de monitoreo.