El teniente general Manuel Llamas, director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, ha vuelto a defender su inocencia en el Senado un día después de declarar como imputado en la Audiencia Nacional por los delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia dentro del caso Leire Díez, donde se le acusa de haber presionado a la Unidad Central Operativa (UCO) para obstaculizar causas judiciales contra el Gobierno y el entorno familiar de Pedro Sánchez. El número dos del instituto armado ha rechazado en la comisión de investigación del caso Koldo en la Cámara alta haber instado a los agentes de esta unidad a ponerse “de perfil” en esas pesquisas, como han asegurado ante el juez Santiago Pedraz los también generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo, exjefes de la UCO . Llamas ha acusado de “un exceso de protagonismo” y “una cierta vanidad” a miembros de esta unidad, sin referirse a ninguno en particular, aunque las preguntas de los senadores en sus tres horas de comparecencia han girado alrededor de los dos generales, al frente de la unidad, y del teniente coronel Antonio Balas, máximo responsable de los casos que afectan a los socialistas.El general Llamas, que ha comparecido al mismo tiempo que la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, lo hacía en la Audiencia Nacional, ha reiterado que no se plantea dimitir y ha afirmado que tiene el apoyo expreso del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. “Al ministro le parece injusta mi situación”, ha aseverado en una sesión muy bronca con los portavoces de PP, Vox y UPN. “No he ofrecido mi dimisión ni al ministro ni a la directora. No tengo motivos para dimitir. Lo hago por mi inocencia. Yo, si dimito, paso a la condición de retirado y no tendría posibilidad de volver a ocupar el puesto. Pero lo hago por mi condición de inocente”, ha recalcado Llamas, que ha negado conocer a la exmilitante socialista Leire Díez, presunta dinamizadora de la trama investigada. Las reuniones de González, su superior jerárquica, con Díez han abierto una crisis en la institución. La Fiscalía cree que se “instrumentalizaron” las aperturas de informaciones reservadas a agentes —investigaciones internas que pueden desembocar en la apertura de un expediente disciplinario— como “mecanismo de presión” para crear un “clima” de intimidación que les hiciera autocensurarse. Como ya hizo este jueves en su declaración en la Audiencia Nacional, Llamas ha mantenido que no se inmiscuyó en el trabajo de la UCO en investigaciones que afectasen al Gobierno y al PSOE. “No me reconozco en esa expresión [de ponerse de perfil]”, ha reiterado en varias ocasiones. La novedad respecto a su declaración en la Audiencia Nacional han sido sus críticas más o menos explícitas a los generales Yuste y López Malo, ambos antiguos jefes de la UCO, que han negado, en contra de lo que aseguró Mercedes González en la Cámara alta, que les informara de sus reuniones con la exmilitante socialista Leire Díez. “Si exijo a mis subordinados una cierta coherencia, es con el ejemplo por delante”, ha afirmado Llamas. Y ha añadido: “En las propias reuniones de mando estoy cansado de decir que el investigador es el titular del órgano jurisdiccional, su señoría, no nosotros. [...] A veces asumimos papeles, roles que no nos corresponden”. Llamas también ha achacado, de nuevo sin citarlos, que los responsables de la UCO propusieran en algunos momentos a los jueces líneas de investigación que pueden llegar a ser “tóxicas”, ya que casi les hace asumir el rol que le corresponde al juez.El portavoz adjunto del PP, José Antonio Monago, ha exigido la dimisión de Llamas al considerar que “ha arrastrado el prestigio de la UCO” y “ha desprotegido” a los agentes de la unidad responsable de las principales investigaciones de corrupción. “No puede seguir ni un día más al frente de la Guardia Civil”, ha sentenciado, tras considerar que el DAO no debería haber acudido a la comisión, “sino haber asumido ya su responsabilidad política”. Monago ha reprochado al teniente general que haya atribuido un “exceso de vanidad” a algunos agentes. “Si usted no defiende a esa gente, yo lo voy a hacer en nombre de mi grupo [parlamentario]”, ha zanjado el senador popular ante lo que ha considerado una desautorización a la UCO. “A mí nadie me va a enseñar el valor de la casa y los miembros de la UCO. Poner en cuestión mi valoración más que positiva de la excelencia de su trabajo es no entender nada de lo que pueda decir de la UCO con independencia de algunos de sus miembros”, ha contestado el jefe operativo de la Guardia Civil. La socialista María del Lirio Martín, la única que no ha formulado ninguna pregunta a Llamas, ha acusado al PP de practicar un “juego peligroso” por “alimentar narrativas extremistas, donde lo que se pretende es politizar las actuaciones policiales y las actuaciones de la Guardia Civil”. “No son instrumentos de ningún partido político, por mucho que lo hayan intentado desde el PP y de Vox. Son instituciones de todos los españoles”, ha afirmado, tras acusar a los partidos de la derecha de convertir en un “aquelarre” la comparecencia del DAO. Como en otras ocasiones, el PSOE ha achacado al PP un “uso partidista” de la comisión de investigación.