Alberto Ferreras | San Marcial (Zamora) (EFE).- San Marcial, el pequeño pueblo zamorano del que desciende el portero de la selección española Unai Simón, está ya volcado con el combinado nacional de cara a la final del domingo y sus vecinos no tienen dudas de que se va a conseguir la segunda estrella, aunque sus abuelos paternos están «muy nerviosos» con el partido.

Pablo Corrales, uno de los vecinos de Carmina y Juanito, como llaman familiarmente en San Marcial a los abuelos de Unai Simón, ha declarado a EFE que ayer mismo estuvo conversando con el abuelo paterno del guardameta, ya que es vecino suyo de la plaza principal del pueblo, y estaba «un poco nerviosillo».

Dos niños juegan en el frontón donde solía hacerlo Unai Simón. En la pedanía de San Marcial (Zamora), de apenas 130 vecinos, de la que desciende por parte paterna el portero de la Selección Española de fútbol, Unai Simón. EFE/Mariam A. Montesinos

Hablan poco

Ha agregado que cuando comentó anoche con los abuelos el tema de la final ante Argentina ellos «estaban muy nerviosos, hablaban poco».