La imagen no duró más que unos segundos, pero alcanzó para disparar una nueva ola de creatividad publicitaria.

A diferencia de campañas planificadas con anticipación, una vez más las marcas reaccionaron sobre un hecho inesperado ocurrido en el Mundial 2026.

Terminado el partido en el que la Argentina eliminó a Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial 2026, las cámaras captaron a Lionel Messi y otros jugadores revisando la botella del arquero inglés Jordan Pickford.

Pegado al envase había un “machete” con los nombres de los posibles ejecutores argentinos y la dirección hacia la que debía tirarse el arquero en una eventual definición por penales.

El encuentro nunca llegó a esa instancia, pero la botella se convirtió en uno de los contenidos más virales de las redes sociales.