Giuliano Simeone pasó de una fractura que puso en duda su carrera a cumplir la promesa de jugar el Mundial 2026 con la Selección argentina. (Fuente: FIFA) Pocos imaginaban que aquel joven atacante que abandonó el campo entre lágrimas durante un amistoso del Deportivo Alavés en 2023 terminaría formando parte de la selección argentina en la Copa del Mundo 2026. La fractura de tibia y peroné, además de una lesión en el tobillo, lo obligó a pasar varios meses lejos de las canchas y sembró dudas sobre su regreso al máximo nivel. Sin embargo, Giuliano Simeone nunca perdió la fe y convirtió la recuperación en el mayor desafío de su vida.