Andy Burnham prometió devolverle la esperanza a los británicos al ser declarado oficialmente el viernes líder del gobernante Partido Laborista de Reino Unido, lo que despeja su último obstáculo para asumir el cargo de primer ministro la próxima semana.El exalcalde del Gran Manchester era el único aspirante en la contienda por el liderazgo de la formación de centroizquierda y reemplazará al primer ministro saliente, Keir Starmer.

El anuncio del viernes era el final esperado después de que hubiese conseguido nominaciones de 379 de los 403 legisladores laboristas en la Cámara de los Comunes.“Vamos a devolverles la esperanza”, dijo Burnham en su primer discurso como líder. “El momento que me habéis brindado hoy a mí y a mi familia es motivo de orgullo y me emociona, pero estoy preparado para afrontarlo".

Burnham lleva semanas siendo el premier designado, pero ha revelado pocos detalles sobre sus prioridades políticas.

Llegará a Downing Street siendo, en gran medida, un desconocido para los votantes más allá de Manchester.Tras ganar hace un mes una elección especial para obtener un escaño en el Parlamento, se comprometió a construir una política “basada en la unidad y la esperanza” y una economía que distribuya el crecimiento de manera uniforme en todo el país.Burnham aporta un estilo de liderazgo más relajado que el de Starmer, que es más severo, y se le considera uno de los mejores comunicadores del Partido Laborista.