La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) realizó este viernes el acto central por el 32° aniversario del atentado terrorista que el 18 de julio de 1994 destruyó su sede de Pasteur 633, en el barrio porteño de Once, y dejó 85 muertos y más de 300 heridos. La ceremonia se adelantó un día respecto de la fecha exacta debido a que este año el aniversario coincide con el Shabat, y la propia AMIA, la DAIA y la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas acordaron respetar la observancia religiosa. El encuentro comenzó puntualmente a las 9.53, el minuto exacto en que estalló la bomba hace más de tres décadas, con el tradicional sonido de la sirena frente al edificio reconstruido.
El presidente Javier Milei encabezó la comitiva oficial, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y otros integrantes del gabinete nacional. La participación presidencial se enmarcó en una postura que el Gobierno viene sosteniendo desde el inicio de su gestión, con gestos como la incorporación de la Guardia Revolucionaria de Irán al listado argentino de organizaciones terroristas. Semanas atrás, Milei había definido a Buenos Aires como “la ciudad que alberga la comunidad judía más grande de América Latina” y calificó al atentado, junto con el ataque a la embajada israelí de 1992, como “un acto cobarde y criminal que constituye una marca imborrable en nuestra historia”.













