Hay encuentros que se gestan durante décadas en el plano de lo invisible y se concretan en un simple llamado telefónico. Durante casi 30 años, la complicidad artística entre el productor Sebastián Blutrach y el mítico colectivo de teatro español La Zaranda (hoy con casi medio siglo de vida sobre las tablas) sembró 11 producciones conjuntas, trayendo al público argentino espectáculos viscerales e inolvidables. Sin embargo, nunca se había dado un paso definitivo: que el grupo estrenara una obra con un elenco íntegramente local fuera de España. Ese hito histórico tomó forma con Quien Sea Llega Tarde, una creación de Eusebio Calonge (autor de cabecera de la compañía) dirigida con su rigurosa impronta visual por Paco de La Zaranda. Tras una exitosa temporada consagratoria en el Teatro del Canal en Madrid, la producción regresó a su casa en Buenos Aires: el emblemático Teatro Picadero (Pasaje Santos Discépolo 1857, CABA). Allí se presenta en su segunda temporada por pocas funciones, los domingos a las 18. La gran novedad de esta vuelta es la incorporación de la multipremiada actriz y directora Paula Ransenberg, quien asume el desafío de sumarse a escena junto a la talentosa Nayla Pose. En una charla íntima con Vivo Perfil, Ransenberg detalla la mística de subirse a un proyecto de semejante calibre, la generosidad de los directores españoles y el rol sanador del arte frente al inminente "apagón" moderno.
La Zaranda llega al Picadero con una obra poética sobre el vacío y el poder sanador del arte
Con la incorporación de Paula Ransenberg, regresó por pocas semanas Quien Sea Llega Tarde, la aclamada coproducción dirigida por Paco de La Zaranda. En diálogo con Vivo Perfil, la protagonista relata cómo fue sumarse y por qué la obra es un guiño de esperanza frente a un mundo automatizado.








