La llamada ley Vinícius será uno de los focos de atención en la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. Esta nueva interpretación disciplinaria permite castigar con dureza a los futbolistas que se tapan la boca mientras se encaran con un rival, una conducta que puede terminar incluso con tarjeta roja directa. El árbitro elegido por la FIFA ya aplicó esta medida durante el torneo, por lo que ambos equipos conocen de antemano el criterio que podría marcar cualquier enfrentamiento verbal sobre el césped del MetLife Stadium. El encargado de dirigir el España-Argentina será el esloveno Slavko Vincic, uno de los colegiados europeos con mayor experiencia internacional. Su relación con la ley Vinícius quedó clara en el partido entre México y Ecuador, cuando expulsó al defensa Piero Hincapié por dirigirse a un adversario mientras ocultaba sus palabras con la mano. La acción generó debate, pero respondió a una de las novedades disciplinarias introducidas en el Mundial para evitar que los jugadores escondan posibles insultos discriminatorios, homófobos o relacionados con el odio. Qué es la ley Vinícius y cuál es su origen La norma recibe popularmente el nombre de ley Vinícius por un episodio ocurrido en la Champions 2025-26. Gianluca Prestianni fue acusado de lanzar "insultos homófobos"contra Vinícius durante un enfrentamiento entre el Benfica y el Chelsea, aunque las palabras no pudieron comprobarse con claridad porque el futbolista argentino se tapó la boca. La UEFA terminó sancionándolo con seis partidos y la IFAB aprobó posteriormente una medida para facilitar la actuación arbitral en situaciones similares. Desde el Mundial 2026, ocultar la boca durante una discusión puede interpretarse como una conducta destinada a impedir que se identifique el contenido del mensaje. Vincic llega a la final con antecedentes muy distintos para las dos selecciones. España no ha perdido ninguno de los cinco encuentros en los que fue dirigida por el árbitro esloveno, incluidos los triunfos ante Italia y Francia en la Eurocopa 2024. Argentina, en cambio, solo tiene un precedente mundialista con él: la derrota por 1-2 frente a Arabia Saudí en Qatar 2022. Además, Vincic ha arbitrado finales de la Champions League y de la Europa League, una trayectoria que explica la confianza de la FIFA para el partido decisivo. Su aplicación estricta de la ley Vinícius obligará a los jugadores españoles y argentinos a controlar no solo las entradas, sino también cada gesto y cada enfrentamiento verbal. La llamada ley Vinícius será uno de los focos de atención en la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. Esta nueva interpretación disciplinaria permite castigar con dureza a los futbolistas que se tapan la boca mientras se encaran con un rival, una conducta que puede terminar incluso con tarjeta roja directa. El árbitro elegido por la FIFA ya aplicó esta medida durante el torneo, por lo que ambos equipos conocen de antemano el criterio que podría marcar cualquier enfrentamiento verbal sobre el césped del MetLife Stadium.