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Actualizado 17/07/2026 - 11:32h.

Lejos ya de los altísimos niveles de dependencia del petróleo que tenían los países industrializados cuando se produjo la crisis energética del año 1973, —los miembros de la OPEP embargaron las exportaciones de crudo a Israel, EE.UU. y otros países aliados—, la situación actual del Estrecho de Ormuz vuelve a poner a prueba las costuras de las economías de buena parte del mundo.

Se cumplen dos meses desde que Irán, en respuesta a los bombardeos de Estados Unidos e Israel, decidiera restringir el tráfico marítimo de cargueros. Semanas más tarde, el Gobierno estadounidense aumentó la escalada con el bloqueo de los puertos iraníes. Del impacto desde el primer día sobre el precio de los combustibles se ha pasado a hablar ya de recortes de vuelos comerciales, un encarecimiento de los alimentos e incluso de una posible escasez que lleve al cese temporal en la actividad de algunos sectores.

Un bloqueo que sacude el mundo