En enero de este año, la influencer y estilista Paty Sánchez-Flores concedía a Vanitatis su primera entrevista para hablar de la nueva etapa que estaba a punto de comenzar. Estaba embarazada. Ilusionada, la nieta de Carmen Flores compartía entonces uno de los deseos que más emoción le hacía: que su hijo pudiera conocer a sus dos bisabuelas. Ese momento ya ha llegado. El pasado jueves nació Nicolás, el primer hijo de Paty y de su marido, Javier Millet, en un parto en el que toda la familia ha estado muy pendiente de la joven. "Ingresamos ayer por la noche por Urgencias y, poco después de cenar, empecé con las contracciones. Todos —hermanos, cuñados...— han pasado por la sala de dilatación para intentar hacerme la vida más amena", relataba la propia Paty en sus redes sociales. Paty Sánchez-Flores en una imagen cedida a Vanitatis. (Cortesía= Finalmente, y tras doce horas de parto, Nicolás nació mediante cesárea. "Muy a mi pesar, después de doce horas ha terminado en cesárea", compartía también la influencer con la naturalidad y honestidad con las que ha vivido públicamente todo su embarazo. La hija de Quique Sánchez-Flores, de 27 años, que se casó el pasado mes de julio y anunció en exclusiva a Vanitatis la noticia, ha reconocido en varias ocasiones que la gestación no ha sido precisamente idílica. "Tenía sueño a todas horas y me encontraba mal a todas horas", confesaba a este medio al recordar los primeros meses del embarazo. Paty Sánchez-Flores en una imagen de su boda. (Cortesía) Si hay algo que define a la familia Sánchez-Flores es la importancia que concede a la unión familiar y a los valores transmitidos de generación en generación. "Mi abuela luchó mucho por sus hijos, se recorrió escenarios para darles lo mejor y eso es lo que me han transmitido: que cuando eres madre tienes que luchar por darles todo a tus hijos", explicaba también en aquella entrevista. Con la llegada de Nicolás, Paty ha convertido en tíos a sus tres hermanos: Quique, el mediano, y los mellizos Jorge y Pablo. "Para Paty, sus hermanos siempre han sido su prioridad. Han sido una pieza clave durante todo el embarazo y están emocionadísimos con esta nueva etapa", asegura una persona cercana a la familia. Paty Sánchez-Flores junto a sus hermanos en una imagen de álbum familiar inédita. (Cortesía) No es casualidad, además, el nombre elegido para el bebé. Nicolás es el segundo nombre de su hermano Quique, un detalle con un profundo significado familiar y una opción que hacía especial ilusión tanto a Paty como a Javier desde el principio. Otra de las figuras imprescindibles durante todo este proceso ha sido Patricia Casanova, madre de Paty. Horas después del nacimiento de Nicolás, compartía una tierna imagen de su hija junto al recién nacido acompañada de un mensaje cargado de emoción: "Bienvenido, pequeño príncipe. Os quiero con locura". Paty Sánchez-Flores en su pedida de mano en una imagen junto a su madre, Patricia Casanova. (Cortesía) Durante la conversación que mantuvo con Vanitatis el pasado mes de enero, Paty ya hablaba de su madre como el mayor referente sobre el que quería construir su propia maternidad. "Verla todos los días con nosotros, educándonos, regañándonos… lo veía normal. Esto es lo que hacen las madres. Parece fácil". Solo con el paso del tiempo, reconocía, había comprendido todo lo que existía detrás de esa entrega. "Detrás de una persona educada y buena hay alguien que está ahí todo el tiempo", reflexionaba. Paty Sánchez-Flores junto a sus padres Quique Sánchez-Flores y Patricia Casanova en una imagen de álbum familiar inédita. (Cortesía) Aquel día, meses antes de convertirse en madre, también dejó una reflexión que hoy adquiere un significado especial. "Creo que no hay que juzgar a ninguna madre. No existe un manual de instrucciones; aprendes en base a tus hijos y ellos te enseñan más de lo que imaginas. Lo que sí sé con certeza es que Javi va a ser un padrazo, porque el apoyo que me da, incluso sin entender muchas veces lo que me pasa, es increíble. La maternidad, más que un camino individual, es un trabajo en equipo, y lo importante es construirlo juntos, con paciencia, amor y respeto. Esa es la lección que me llevo y la que quiero transmitir". Con la llegada de Nicolás no solo nace una nueva familia, también crece una de las sagas más conocidas del panorama social. Los Flores suman un nuevo miembro en una familia en la que el vínculo entre generaciones siempre ha ocupado un lugar fundamental. Paty Sánchez-Flores en su boda junto a su padre, Quique Sánchez-Flores. (Gtres) De hecho, otra de las grandes ilusiones de Paty durante el embarazo era que su hijo pudiera crecer rodeado de sus mayores. "Javi y yo aún tenemos a nuestras cuatro abuelas. Que todas puedan ser conscientes de que hay un niño más, verlo crecer porque siguen teniendo vitalidad… es increíble", confesaba entonces a este medio. Ahora ese deseo ya es una realidad. Nicolás llega a una familia numerosa y especialmente unida, arropado por bisabuelos, abuelos, tíos y primos tanto de los Sánchez-Flores como de los Millet, que viven estos días inmersos en una celebración tan esperada como emocionante. Mientras la familia disfruta de las primeras horas junto al pequeño, Paty ya piensa en el siguiente paso. "En nada nos iremos los tres a casita y ahí empieza nuestra gran aventura", escribía en sus redes sociales, poniendo el broche a unas horas que marcarán para siempre el inicio de una nueva etapa.