Llegamos a casa del supermercado, abrimos la nevera y empezamos a colocar los alimentos sin más intención que quepan todos bien. Aunque este gesto es lo más normal del mundo, hacerlo incorrectamente puede hacernos perder dinero, y es que la forma en la que distribuimos la comida dentro del frigorífico influye en el consumo energético y, por lo tanto, en nuestra factura de la luz."Organizar bien la nevera no solo mejora la conservación de los alimentos, también ayuda a ahorrar energía y a alargar la vida útil del electrodoméstico", señala la OCU. La razón es que un mal orden puede hacer que el aparato trabaje más de lo necesario, que estemos más tiempo con la puerta abierta o incluso que algunos alimentos se estropeen más rápido.De las baldas a los cajonesPara empezar, tal y como explica la OCU, no todas las partes del frigorífico tienen la misma temperatura. Las baldas superiores y la puerta son las zonas menos frías, y en ellas debemos colocar las sobras de comida cocinada, los platos preparados, las bebidas, los huevos y las salsas y mermeladas abiertas.En las baldas intermedias pondremos los lácteos, como yogures, quesos y leche, así como los embutidos y los productos envasados abiertos. Por otro lado, las baldas inferiores, el punto más frío, son adecuadas para poner alimentos perecederos, sobre todo los frescos, como la carne cruda, el pescado o el marisco. Estos productos también podemos ponerlos en el cajón especial 0 grados si nuestra nevera dispone de uno.En cuanto a los cajones normales, estos suelen mantener una mayor temperatura y control de la humedad. En ellos es recomendable colocar la fruta y la verdura.Otros consejosLa organización de consumidores también ofrece otros consejos prácticos para ahorrar energía con este electrodoméstico. Por ejemplo, es importante recordar que cuánto más más tiempo tengamos la puerta de la nevera abierta, más energía consumirá y "la fluctuación de la temperatura de dentro será mayor perjudicando a la conservación de los alimentos".Asimismo, no debemos meter comida caliente, ya que esto hará que suba mucho la temperatura en el interior y que el aparato tenga que trabajar de más para mantener el frío. Y en cuanto a la temperatura óptima, se recomienda mantenerla en 5 ºC en general y en 3 ºC durante el verano.
Cómo ordenar los alimentos de la nevera para ahorrar energía y dinero
Es importante saber que no todas las partes de un frigorífico mantienen la misma temperatura.






