La selección española disputará este domingo la final del Mundial 2026, celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, ante un combinado argentino que plantea unas dificultades muy concretas que la Roja deberá superar para conquistar la ansiada segunda estrella. En primer lugar, el juego de Argentina es durísimo, como pudo apreciarse en las semifinales que el cuadro sudamericano remontó ante Inglaterra. Las estadísticas también indican que los de Lionel Scaloni 'reparten' más que los de Luis de la Fuente. Los árbitros han señalado un total de 79 faltas en contra de la selección albiceleste a lo largo del torneo, mientras que las acciones defensivas de España han hecho saltar los silbatos en 66 ocasiones. En cuanto a los castigos, ninguno de los dos equipos ha visto una tarjeta roja, mientras que el conteo de amonestaciones es de nueve para los sudamericanos y seis para los europeos. Por otra parte, el asunto del arbitraje es otro que preocupa al aficionado español. Durante las semifinales, los ingleses reclamaron múltiples amarillas que no fueron mostradas, y las redes sociales se han llenado de acciones muy duras cometidas por los argentinos que no recibieron castigo. Además, durante todo el Mundial, la 'Scaloneta' es el equipo con más penaltis a favor, siendo la única que ha disfrutado de tres lanzamientos, mientras que la Roja solo ha tirado uno. Pero España ya conoce unas circunstancias similares. La final del Mundial de Sudáfrica fue un encuentro muy trabado, en el que los neerlandeses cometieron múltiples faltas muy violentas, y Países Bajos no se quedó con diez hasta la prórroga. Para el recuerdo queda la salvaje patada voladora de De Jong al pecho de Xabi Alonso, que apenas fue castigada con una amonestación. Por supuesto, la Roja ganó aquel partido, como también se impuso en el último duelo de la fase de grupos de esta misma Copa del Mundo, en el que Uruguay desplegó un fútbol rudo y agresivo, pero el talento de los hombres de Luis de la Fuente prevaleció.