Inma Lid�nEnviada especial Nueva YorkActualizado Jueves,

julio

22:51Si escucha a alguien decir que mete un papelito con el nombre de un jugador del equipo contrario al congelador, que tiene que ponerse la misma camiseta o acudir a ver el partido al mismo lugar y con las mismas personas, probablemente sea argentino. Cuando su selecci�n juega la Copa del Mundo aflora un comportamiento mezcla de superstici�n, de creencias, de ritual para cumplir la c�bala, que es una forma de empujar a su selecci�n hacia un objetivo, en este caso, ganar el Mundial a Espa�a.La hinchada ya se ve campeona, pero no por f�tbol, sino por se�ales. Porque han marcado 19 goles y s�lo han encajado siete, como la fecha de la final. Porque Scaloni mand� al campo para la remontada ante Inglaterra a Otamendi (19) y a De Paul (7) -de nuevo la fecha- y a Montiel con el 4 a la espalda, los Mundiales que sumar�a Argentina si vence en la final del domingo en MetLife.Ese sentimiento no se queda s�lo en la grada, tambi�n llega al vestuario con rituales que conservan para mantener la buena suerte que un d�a tuvieron. Argentina tiene en la plantilla a unos cuantos cabuleros que necesitan repetir, por costumbre, lo que una vez les hizo ganar. Sus dos centrales, Lisandro Mart�nez y Cuti Romero, y el lateral del Atl�tico Nahuel Molina son los encargados de encender una varita de palo santo, una madera considerada sagrada que desprende un humo similar al incienso y que se utiliza, principalmente, para limpiar los espacios de energ�as negativas, aliviar el estr�s y conectar de manera espiritual. Es algo que empezaron a hacer en Qatar y ya se autodenominan los tres �la banda del palo santo�.Rodrigo de Paul tambi�n tiene otra c�bala que cumple en cada partido. Antes de salir a calentar se mete en los bolsillos unos caramelos blandos que va repartiendo al resto de compa�eros. En este Mundial, en la sede de Kansas City, se convirti� en tradici�n y, por tanto, en c�bala, otra costumbre reciente que comenzaron en la concentraci�n para este Mundial en Ezeiza: los asados.Scaloni los favoreci� porque supone un momento de uni�n del grupo y de relax, y por eso los traslad� tambi�n a Estados Unidos. Cada vez que hay un partido, al d�a siguiente, cuando los jugadores vuelven de ver a sus familias, se prepara. Ah� siempre aparece Emiliano Dibu Mart�nez, que luce un look nuevo desde el partido de octavos... porque as� lo hizo en Qatar. Antes del partido contra Australia, se cort� el pelo y, en la sien izquierda, se ti�� una bandera argentina. Ahora ha hecho lo mismo.De Qatar, cuando fueron campeones, vienen casi todas las supersticiones de este grupo que, incluso, trasladan a sus familias. El hermano de Enzo Fern�ndez no pudo llegar a Estados Unidos hasta cuartos de final, y no era por falta de ganas. Su hermano se lo prohibi�. No quer�a que llegara antes de cuanto lo hizo hace cuatro a�os y rompiera la c�bala.Nadie gana a BilardoLos jugadores la siguen a rajatabla, como salir siempre formados a calentar en cu�a y con Messi al frente. Las cabuler�as en la Albiceleste se pueden remontar casi 50 a�os atr�s y esta de que el capit�n, el 10, sea el primero en pisar el c�sped -siempre con la izquierda- nace con Maradona en M�xico'86.Antes, en el Mundial de Argentina'78 se conoci� que Pasarella ve�a siempre pel�culas de terror antes de jugar. En el 86, el seleccionador Carlos Bilardo impuso un buen pu�ado de supersticiones: obligaba a los jugadores a sentarse siempre en un mismo sitio en el autob�s, no se com�a pollo en las concentraciones, porque un d�a lo hicieron y perdieron y tuvieron que ser los mismos polic�as los que escoltaron el autob�s de la selecci�n todo el torneo. Tambi�n llamaba a su esposa cada d�a de partido, exactamente a las cinco de la tarde.Por si el f�tbol no les alcanza, los argentinos buscan una v�lvula de escape para liberar la tensi�n de acudir a cada Mundial como favorita. Hasta Lionel Scaloni tiene una: entrar con el pie derecho en el campo y santiguarse.