NoticiaActuar de forma simultánea sobre cinco factores modificables del estilo de vida mejora significativamente la cognición en adultos mayores.El estudio aporta evidencia regional de que combinar ejercicio, alimentación, control cardiovascular, entrenamiento y socialización mejora el rendimiento cognitivo de adultos mayores. Foto: Thomas Samson / AFP.PERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD16.07.2026 17:32 Actualizado: 16.07.2026 17:32
Un estudio realizado en 11 países de América Latina, entre ellos Colombia, concluyó que una intervención integral sobre cinco hábitos modificables del estilo de vida puede mejorar de manera significativa la salud cognitiva de los adultos mayores con riesgo de deterioro cognitivo y demencia. LEA TAMBIÉN Se trata de LatAm-Fingers, el primer ensayo clínico aleatorizado multicéntrico desarrollado en la región para evaluar estrategias de prevención del deterioro cognitivo. Sus resultados serán publicados en The Lancet y presentados durante la Alzheimer’s Association International Conference 2026 (AAIC 2026), con el objetivo de aportar evidencia científica regional para el desarrollo de políticas de prevención de la demencia en América Latina.La investigación evaluó durante dos años una intervención multidominio estructurada y adaptada a las características culturales de los países participantes. El programa estuvo basado en cinco componentes: actividad física, alimentación saludable, control de factores cardiovasculares, entrenamiento cognitivo y socialización.La prevención de la demencia también comienza con los hábitos diarios, dice el estudio. Foto:iStockDe acuerdo con los resultados, los adultos mayores que participaron en este protocolo obtuvieron mejoras cognitivas un 55 % superiores a las registradas por quienes únicamente recibieron recomendaciones generales sobre hábitos saludables. Los beneficios se evidenciaron tanto en la cognición global como en funciones específicas, entre ellas la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas.El estudio incluyó a 1.065 personas con edades entre los 60 y los 77 años provenientes de centros de investigación de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. Al finalizar el seguimiento, el 82,3 % de los participantes completó los dos años previstos por el protocolo.Según los investigadores, uno de los aspectos diferenciales de la investigación fue que no se limitó a ofrecer consejos generales sobre bienestar, sino que implementó un programa científico estructurado, sostenido en el tiempo y adaptado a las realidades sociales, económicas, sanitarias y culturales de América Latina. LEA TAMBIÉN La doctora Lucía Crivelli, investigadora principal de LatAm-Fingers y jefa de Neuropsicología de FLENI, afirmó que los hallazgos demuestran que la prevención del deterioro cognitivo en la región puede construirse con evidencia generada localmente."La prevención no puede pensarse como una recomendación aislada, sino como una intervención integral, estructurada y sostenida en el tiempo. Lo relevante es la combinación de actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización, implementada de manera adaptada a nuestras comunidades", señaló la investigadora.Estudio demuestra que cambios en el estilo de vida ayudan a reducir el riesgo de deterioro cognitivo Foto:iStockLos autores destacaron que el principal aporte del estudio radica en que proporciona evidencia aleatorizada, multicéntrica y de gran escala obtenida en una región históricamente subrepresentada en la investigación internacional sobre demencia.Además, el trabajo demuestra que una intervención sistemática y armonizada puede desarrollarse en países con realidades muy diferentes desde el punto de vista educativo, económico, sanitario y social. No obstante, los investigadores aclararon que los resultados no significan que la demencia pueda prevenirse por completo ni que exista una garantía individual de protección, sino que fortalecen la evidencia de que actuar de manera simultánea y sostenida sobre factores modificables puede contribuir a disminuir el riesgo.En el caso colombiano, los investigadores subrayaron que la información epidemiológica disponible continúa siendo limitada. La referencia más reciente corresponde a la encuesta SABE de 2015, la cual estimó que el 19 % de los adultos mayores de 60 años presenta algún grado de deterioro cognitivo. LEA TAMBIÉN Ese panorama se combina con la presencia de factores de riesgo como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y el aislamiento social, además de condiciones como los bajos niveles de escolaridad y las dificultades para acceder a especialistas fuera de las principales ciudades del país.Para el doctor David Aguillón, investigador principal de LatAm-Fingers en Colombia y miembro del Grupo de Neurociencias de Antioquia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, el estudio representa un avance importante porque ofrece evidencia regional sobre la efectividad de las intervenciones no farmacológicas.Intervenir cinco factores del estilo de vida mejora la cognición en adultos mayores. Foto:iStock"Llevamos años hablando de los factores de riesgo modificables, pero ahora tenemos evidencia latinoamericana de que intervenir sobre ellos realmente funciona y tiene un impacto concreto. Demostrar que una intervención no farmacológica puede tener un efecto superior al de los medicamentos actuales es altamente significativo para una población como la nuestra", afirmó.LatAm-Fingers hace parte de una línea internacional de investigaciones enfocadas en intervenciones multidominio para reducir el deterioro cognitivo. El antecedente más importante es el estudio FINGER, desarrollado en Finlandia, que fue el primero en demostrar beneficios sobre la cognición global en adultos mayores con mayor riesgo de demencia. Posteriormente, investigaciones como US POINTER también reportaron resultados favorables asociados con este tipo de estrategias.Sin embargo, hasta ahora no existían estudios de gran escala desarrollados específicamente en poblaciones latinoamericanas. En ese sentido, LatAm-Fingers buscó responder si una intervención de este tipo podía implementarse de forma efectiva en contextos sociodemográficos, culturales y epidemiológicos propios de la región.Los investigadores consideran que esta evidencia resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el envejecimiento acelerado de la población latinoamericana y el aumento esperado de los casos de demencia durante las próximas décadas.Según el estudio, los resultados respaldan el desarrollo de estrategias de prevención no farmacológicas, adaptadas culturalmente y sostenidas en el tiempo, con potencial para incorporarse de manera progresiva en programas comunitarios, la atención primaria en salud y las políticas públicas orientadas al envejecimiento saludable.La investigación continuará con una nueva fase de seguimiento. Durante cuatro años adicionales, los participantes serán monitoreados sin el acompañamiento estructurado del equipo interdisciplinario para evaluar si los cambios en el estilo de vida y los beneficios cognitivos alcanzados durante el programa logran mantenerse en la vida cotidiana.Para los responsables del proyecto, esta continuidad permitirá establecer el impacto de largo plazo de las intervenciones y consolidar una base de conocimiento regional que fortalezca futuras estrategias de prevención del deterioro cognitivo y la demencia en América Latina.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











