Luis Fernando RomoActualizado Jueves,
julio
21:33Pierce Brosnan (73) y su esposa, Keely Shaye Smith, no son de las estrellas de Hollywood a las que m�s captan los reporteros y fot�grafos en la calle. Por eso su �ltima aparici�n llam� la atenci�n de los paparazzi. La pareja sali� a cenar a un restaurante de Beverly Hills con atuendos veraniegos y muy elegantes mientras los paparazzi les inmortalizaban, a tenor de lo publicado por los diarios brit�nicos.El irland�s es de las pocas grandes estrellas a quien no le ha importdo posar con su familia en algunas de sus residencias esparcidas a ambos lados del Atl�ntico. Lo ha hecho con Keely y sus dos hijos en com�n, Dylan (29) y Paris (25), y tambi�n con su primera esposa, Cassandra Harris, su primer gran amor, fallecida de c�ncer a los 43 a�os en 1991.Con ella tuvo un hijo biol�gico, Sean (42) y adopt� a los otros dos de su mujer fruto de una relaci�n anterior, Chris (53), con quien el actor se reconcili� el pasado a�o tras dos d�cadas distanciados, y Charlotte, quien tambi�n muri� de c�ncer de ovario en 2013 a los 41 a�os.Si Dylan y Paris poco a poco van abri�ndose camino en la industria y sus apariciones p�blicas son m�s frecuentes, no se sabe casi nada de Sean, que tambi�n ha tenido problemas de adicciones.Al perder a su madre con solo 8 a�os no fue capaz de exteriorizar la pena y el dolor y de pedir consuelo a sus seres queridos. Por ello, a los pocos meses, empez� a tener ataques de ira. Empez� a tener problemas en la escuela y pas� de ser uno de los chicos m�s populares a marginarse socialmente."Fue una experiencia bastante solitaria y aislante", relat� a la revista People. "Nunca llegu� a vivir el duelo cuando era peque�o. Es decir, recuerdo v�vidamente el d�a en que mi padre me dijo que mi madre hab�a fallecido... Recuerdo que no llor�. Y dije: 'No pasa nada, pap�'. Yo era quien lo consolaba a �l", cont� en el podcast Inner Space.Sean Brosnan, en el podcast Inner Space.Canaliz� su dolor a trav�s de la ira y experiment� con algunas drogas, pero nada serio. Todo cambi� cuando a los 16 a�os tuvo un grave accidente de coche que supuso el inicio de una fuerte adicci�n a los opi�ceos para sobrellevar el dolor. Se hab�a fracturado la espalda, la pelvis y el f�mur se partieron en diferentes fragmentos y el coxis qued� destrozado.A pesar del dolor y la adicci�n, Sean quiso seguir los pasos de su progenitor, por lo que se gradu� en la Central School of Speech and Drama, hizo teatro con la ya desaparecida British Shakespeare Company e incluso en el cine trabaj� junto a Val Kilmer.Con la actuaci�n consigui� estar un a�o y medio limpio, pero el fallecimiento de su hermana provoc� que cayera tambi�n en el alcohol. Pero en 2014 ocurri� el gran milagro porque apareci� en su vida la int�rprete Sanja Banic, con quien se cas� en agosto de ese mismo a�o en el Paramount Country Club de Nueva York con la asistencia de unos 300 invitados. En 2015 naci� su hija Marley May Cassandra y siete a�os despu�s lo hizo su hijo Jaxxon Elijah.Tal y como le explic� a la doctora Van Dahlen en el podcast Inner Space, cuando conoci� a su gran amor hizo "un mont�n de cosas incre�bles durante ese a�o; fue un proceso muy espiritual. Fue una etapa de sanaci�n y de estar a solas conmigo mismo; luego, al estar con mi esposa, casarme y cruzar Estados Unidos en coche, sent� una gran sensaci�n de libertad".Su cambio a nivel personal y mental le llev� a cambiar de �mbito laboral para ser consejero residencial en un centro de tratamiento con el que quiso dar un paso m�s en el mundo de la cl�nica y la psicolog�a. "Ahora mismo trabajo en el campo de las adicciones, pero me gustar�a especializarme en duelo y p�rdida", le coment� a la doctora Van Dhalen.Finalmente, Sean obtuvo su m�ster en Psicolog�a Cl�nica de la Universidad Antioch de Los �ngeles y estudi� psicoan�lisis en la Valley Community Counseling Clinic. En la actualidad posee su propio centro donde ejerce como psicoterapeuta y consejero en el �mbito de la salud tras superar sus propios problemas de adicci�n. Hace dos a�os volvi� a la interpretaci�n con la obra Esperando a Godot, que su padre aplaudi� orgulloso .









