Oriol DotrasBarcelona 16/07/2026 11:11 Actualizado a 16/07/2026 14:22 La primera vez que Leo Messi jugó un Mundial, allá por el 2006, Lamine Yamal todavía no era ni un proyecto de vida. 20 años después, los dos últimos grandes ídolos del barcelonismo tendrán la oportunidad de coincidir sobre el césped por primera y, presumiblemente, última vez, nada menos que en una final de la Copa del Mundo. La foto entre los dos máximos exponentes de Argentina y España será la más buscada por su excepcionalidad, pero no será la primera.Hace un par de años, una instantánea hecha en 2007 a un imberbe y melenudo Messi bañando a un bebé de cuatro meses para una sesión fotográfica solidaria dio la vuelta al mundo. El destino quiso que ese bebé fuera Lamine Yamal, heredero del diez blaugrana. Una imagen premonitoria del traspaso de poderes entre ambos que de nuevo circula de manera incontrolable por las redes y los medios. El autor de esa fotografía es Joan Monfort, quien en su día explicó para La Vanguardia la historia que había detrás de esa imagen.Después de conocerse el cruce entre Argentina y España, Monfort ha vuelto a relatar cómo llegó a producirse ese “milagro”. En declaraciones a El Món a RAC1, el fotógrafo que en aquel momento trabajaba por Sport ha explicado que esa sesión fotográfica de unos 25 minutos correspondía a un calendario solidario del diario, junto con la fundación del Barça y Unicef. En él aparecían doce futbolistas del primer equipo con doce niños en riesgo de exclusión social. El azar juntó a Messi y Lamine Yamal.Uno de los mejores deportistas de toda la historia con el que va camino de serlo... es muy gordo. No deja de sorprendermeJoan MonfortFotógrafoOriol Canals, el entonces responsable de marketing de Sport, avisó a Monfort de un dia para otro que Messi sería fotografiado con un “chaval”. “Le pregunté qué edad tenía y me dijo 'unos cuatro meses'. '¡Hostia, pero si es un bebé!', le respondí”. Monfort estuvo dándole vueltas a la “interacción” que podía haber entre un joven de 20 años y un bebé mientras bañaba a su hija Jana. En aquel momento se le encendió la bombilla. Al día siguiente se presentó en el vestuario visitante del Camp Nou -donde se realizaba la sesión- con la bañera de plástico y el patito de goma que trajo de su casa. “Quería que transmitiera cierta alegría y felicidad”.Lamine no lloró -solo durante la espera-. Incluso pareció pasárselo bien, como si la cámara ya le quisiera. Gracias a la presencia de su madre Sheila aguantó bien la sesión. Y no fue hasta 17 años después, tras la publicación de la instantánea del padre del futbolista en las redes, cuando Monfort redescubrió su propia obra, olvidada hasta entonces en alguna carpeta de algún ordenador o lápiz de memoria. “Me empezaron a llamar compañeros recordándome que la foto era mía. Hasta ese momento no teníamos ni puñetera idea de que ese bebé era Lamine Yamal. Es una locura la magnitud de este disparate. Uno de los mejores deportistas de toda la historia con el que va camino de serlo... es muy gordo. No deja de sorprenderme”, ha admitido. Monfort atribuye esa casualidad a la providencia pese a no ser muy creyente. “Hay la mano de Dios detrás para que ambos fueran puestos juntos. Es inexplicable”.De los dos protagonistas de la imagen solo ha podido hablar con Lamine “No me acordaba de ese momento, y mira que tengo buena memoria”, bromeó el futbolista en su día en una entrega de premios., ha contado Monfort.En declaraciones a la misma emisora, Canals ha revelado que Lamine es el único niño del calendario que se ha hecho famoso. “He podido contactar con algunos y son chavales que lo han pasado mal en la vida. Para ellos es una alegría aparecer en el calendario de la foto de Messi y Lamine (y Sheila, pues la imagen elegida para el calendario era la que aparecían los tres)”. Lee tambiénLa futura imagen del domingo, la próxima que será compartida en infinidad de ocasiones, permitirá cerrar el círculo.Nacido en Canet de Mar (1986), es redactor de La Vanguardia desde el 2011
El fotógrafo de la icónica imagen de Messi y Lamine Yamal en la bañera: “Hay la mano de Dios detrás, es un milagro”
La foto de los dos últimos ídolos del barcelonismo, en el primer y presumiblemente último encuentro entre ambos, será la más buscada en la final del Mundial










