La cruzada de Donald Trump contra la llegada de extranjeros a Estados Unidos no se limita solo a aquellos inmigrantes que carecen de papeles en regla. La Administración republicana acaba de aprobar una norma que supondrá un endurecimiento considerable de las condiciones de residencia de más de dos millones de estudiantes extranjeros, investigadores y otros participantes en programas de intercambio cultural, así como periodistas que trabajen para medios foráneos. Después de unos días en los que la actualidad estuvo marcada por la muerte de dos personas con menos de una semana de diferencia a manos de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Gobierno ha anunciado una nueva vuelta de tuerca en torno a todo lo que venga de fuera. La Administración de Trump lo justifica por la necesidad de acabar con lo que considera “el abuso” de los estudiantes extranjeros que prolongan su estancia en el país durante muchos años. Las nuevas reglas impulsadas por el Departamento de Seguridad Nacional introducen un periodo fijo para todos aquellos que tengan visados F (para estudiantes extranjeros), J (participantes en programas de intercambio cultural, como au pairs, estudiantes de intercambio, investigadores, profesores y estudiantes universitarios que quieran trabajar en Estados Unidos durante sus vacaciones), e I (periodistas que trabajan para medios extranjeros). Si el Congreso no enmienda la nueva norma, la duración de sus visados será mucho más corta, con periodos fijados de antemano y su renovación estará sujeta a la voluntad del Gobierno. No está claro si en todos los casos para renovar el visado habrá que volver al país de origen para después volver a entrar en Estados Unidos. Los detalles de la aplicación de la nueva norma no se conocen todavía, pero sin duda apuntan a una complicación más para todos los extranjeros que quieren seguir formándose o trabajando en Estados Unidos.El visado para estudiantes y los participantes en programas de intercambio no podrán durar más de cuatro años. Y los de los periodistas, que ahora se conceden por periodos de tres años, tendrán una duración de 240 días. En el caso de los ciudadanos chinos las condiciones son más duras, pues tendrán que renovarse cada 90 días, una diferencia que ya ha sido criticada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, que la considera discriminatoria. El Gobierno justifica estos cambios con el importante aumento de visados que se han producido en los últimos años. Según las cifras que aporta el Departamento de Seguridad Nacional, recogidas por Reuters, en 2024 se concedieron 1,8 millones de visados a estudiantes, un 11% más que el año anterior. Los visados para participantes en programas de intercambio superaron los 500.000, mientras que los de periodistas ascendieron a 37.300.El Departamento de Seguridad Nacional asegura que el aumento significativo en el volumen de visitantes plantea “un desafío para su capacidad monitorear y supervisar a estas personas que no son inmigrantes mientras se encuentran en Estados Unidos”. Y cita como base para esta nueva normativa el hecho de que haya muchos estudiantes y visitantes de intercambio que, con estos visados, se queden en el país durante décadas. Según las autoridades, los titulares de visados que deseen permanecer en Estados Unidos más allá del periodo de admisión establecido deberán solicitar una prórroga u obtener una nueva admisión viajando al extranjero y entrando posteriormente al país.Mullin denuncia el “fraude migratorio”“Durante casi medio siglo, el anticuado sistema ha comprometido la seguridad nacional y ha creado un entorno propicio para el fraude migratorio”, asegura en una nota el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. “Durante décadas, se ha permitido a estudiantes extranjeros permanecer en Estados Unidos de forma indefinida, lo que ha facilitado que miles de ellos abusen de nuestro sistema migratorio inscribiéndose continuamente en cursos para evitar tener que abandonar el país. Al establecer límites claros y definidos para estos visados, Estados Unidos recupera su capacidad para examinar, verificar y supervisar adecuadamente a las personas que se encuentran dentro de nuestras fronteras. Esta norma definitiva garantiza que los estudiantes extranjeros se mantengan centrados en su objetivo principal: completar sus estudios y regresar a sus países de origen”, concluye.Además de perseguir a los sin papeles, la Administración de Trump ya ha endurecido las vías de inmigración legales, ya sea revocando los visados de estudiantes y los permisos de residencia permanentes (conocidos como green cards) o acabando con fórmulas legales que permitían a cientos de miles de inmigrantes vivir en Estados Unidos. Ahora, los nuevos planes del Departamento de Seguridad Nacional cambia el panorama para millones de personas.
EE UU endurece las condiciones de residencia de más de dos millones de estudiantes, investigadores y periodistas extranjeros
Los visados para estudiantes no podrán superar los cuatro años, en otra vuelta de tuerca de la Administración de Trump contra los que vengan de fuera










