Estados Unidos afronta uno de los mayores brotes de ciclosporiasis registrados en los últimos años sin haber logrado identificar aún qué alimento está detrás de los contagios. La incertidumbre ha encendido las alarmas entre las autoridades sanitarias, no solo por el rápido aumento de los casos, sino porque la investigación sigue sin localizar el origen de la contaminación en plena temporada estival cuando este tipo de infecciones suele aumentar.Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han confirmado 1.645 casos de ciclosporiasis adquirida dentro de Estados Unidos desde el 1 de mayo y analizan otros 5.100 posibles contagios en 34 estados.

La cifra supera ampliamente los 249 casos registrados por estas mismas fechas el año pasado. Además, la agencia investiga un grupo de más de 400 infecciones epidemiológicamente relacionadas en al menos cuatro estados, lo que apunta a una fuente común que todavía no ha sido identificada.

La investigación se ha complicado porque las autoridades aún desconocen qué producto está contaminado. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) rastrea distintos alimentos frescos consumidos por los afectados, mientras los epidemiólogos tratan de determinar si todos los contagios se produjeron dentro del país o si parte de ellos está relacionada con viajes internacionales.