A cinco minutos estuvo Inglaterra de jugar la segunda final mundialista de su historia, 60 años después de levantar su único Mundial. Pero el 'it's coming home' con el que llevan esperando la Copa del Mundo esas seis décadas se prolongará, al menos, cuatro años más tras la remontada de Argentina (1-2). Un desenlace de las semifinales en EEUU, Canadá y México 2026 que ha provocado un aluvión críticas de varias leyendas del fútbol inglés contra Thomas Tuchel y su planteamiento ultradefensivo.El histórico delantero inglés Gary Lineker, hoy comentarista televisivo, tachó de "insondable" esa decisión de Tuchel: "Me pareció completamente insondable: si tu táctica es dejar a todo el mundo sentado, lo estás haciendo contra el mejor jugador del mundo", expresó el exfutbolista en el programa The Rest is Football de Netflix, en referencia a Leo Messi.Otro mito de los Three Lions, Gary Neville, también abundó en la misma idea: "El mayor problema para mí fue incluso antes de que [Tuchel] empezara a hacer cambios. Ya habíamos empezado a atrincherarnos en el área antes de eso. ¿Cómo es que no podemos ir y marcar [a Messi]?", apuntó en el pódcast The Overlap Stick.El exinternacional inglés Ian Wright, por su parte, recordó que recargar un equipo con defensores, como hizo Tuchel con sus cambios, "es lo que Messi quiere: Messi quiere driblar entre los jugadores, poner el balón en el área y causar caos".Y se preguntó cómo el técnico alemán pudo incluso decir que no lamentaba nada: "¿Cuántas veces tocamos el balón en el área [argentina]? Siete. Si estás haciendo tu mejor juego y sólo tienes el balón siete veces en su área, es que no estás exigiendo mucho a tu equipo. ¿Por qué dice eso entonces? ¿Está insultando nuestra inteligencia?", se preguntó.Los medios ingleses, tanto los deportivos como los generalistas, cuestionan ya este jueves si Tuchel debe seguir en el puesto tras la enorme decepción de la derrota ante Argentina, generalmente atribuida a sus errores de planteamiento, pero por el momento el técnico alemán parece contar con el apoyo de la Federación Inglesa (FA, por sus siglas en inglés).El seleccionador inglés, por su parte, descartó dimitir en la rueda de prensa posterior al partido, y expresó tener "muchas ganas" de la próxima Eurocopa, cuya final se disputará en el estadio de Wembley, en Londres, en 2028. "Seguiremos adelante con nuestro contrato hasta la Eurocopa en casa, y tengo muchas ganas de afrontarlo, aunque ahora mismo sea difícil mirar tan adelante", apuntó.Inglaterra deberá enfrentarse a Francia este sábado en el duelo entre eliminados en semifinales por el tercer puesto del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Mientras, España y Argentina disputarán la final por el título un día después.