NoticiaHospitales llegaron a realizar hasta 77 amputaciones diarias por síndrome de aplastamiento.Muchos de los rescatados sufrieron síndrome de aplastamiento y, según reportes médicos desde las zonas afectadas, hubo días en que los hospitales debieron realizar hasta 77 amputaciones. Foto: CortesíaCORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS16.07.2026 10:03 Actualizado: 16.07.2026 10:03

A tres semanas del doble terremoto que destruyó el norte de Venezuela, se contabiliza un importante número de sobrevivientes amputados, entre ellos niños. LEA TAMBIÉN Muchos de los rescatados sufrieron síndrome de aplastamiento y, según reportes médicos desde las zonas afectadas, hubo días en que los hospitales debieron realizar hasta 77 amputaciones.Para llevar rehabilitación especializada a los amputados y heridos por el terremoto, la Fundación CIREC, con más de 50 años de experiencia en rehabilitación integral en Colombia, se alió con la Fundación Juan Pablo Dos Santos, la Fundación Hospital Ortopédico Infantil de Venezuela y FUNDAPROCURA, organización venezolana especializada en la dotación de sillas de ruedas adaptadas, para lanzar el 'Fondo Humanitario 77: Fe sin fronteras'.Equipos de rescate transportan el cuerpo de una víctima del doble terremoto en Venezuela. Foto:AFPCuando una extremidad queda comprimida durante horas bajo una estructura colapsada, los músculos dejan de recibir sangre y, con el paso del tiempo, los tejidos mueren.Catalina Ruiz, médica fisiatra y directora científica de la Fundación CIREC, explica que, si la rehabilitación no comienza de manera oportuna, las personas que sobrevivieron al terremoto pueden quedar con secuelas permanentes que habrían podido evitarse."Una atención tardía aumenta el riesgo de infecciones, dolor crónico y nuevas cirugías, y puede retrasar durante meses la posibilidad de que una persona use una prótesis", añade la especialista. LEA TAMBIÉN Además del síndrome de aplastamiento, los reportes médicos desde las zonas afectadas registran lesiones medulares y traumas craneoencefálicos severos que comprometen la movilidad y la autonomía de niños, jóvenes y adultos."La respuesta a esta emergencia necesita un apoyo sostenido, porque las secuelas no son solo físicas: también impactan la autonomía, la salud emocional, la vida familiar y el futuro de cada persona afectada. Hoy ya somos cuatro organizaciones trabajando por esta causa, pero necesitamos que muchas más manos se unan", aseguró Daniel Gómez, director de la Fundación CIREC.Atender esas secuelas requiere algo que hoy escasea en Venezuela: rehabilitación integral con acompañamiento a largo plazo.A diferencia de la ayuda de emergencia, el propósito de este fondo humanitario es acompañar a cada paciente con prótesis, órtesis, sillas de ruedas y seguimiento médico durante todo el proceso de recuperación.Equipos de rescate cargan un cadáver en Caraballeda, estado de La Guaira (Venezuela). Foto: AFP"Yo sé exactamente lo que significa perder las piernas y sentir que el mundo se detiene. Pero también sé lo que pasa cuando alguien te tiende la mano. Hoy me toca a mí, junto a los expertos de CIREC, ser ese puente para que cientos de venezolanos que lo perdieron todo vuelvan a ponerse en pie", afirma Juan Pablo Dos Santos, atleta y conferencista venezolano que en 2019 perdió ambas piernas en un accidente de tránsito y que hoy es la cara visible del 'Fondo Humanitario 77: Fe sin fronteras'.CIREC aporta la metodología científica y cinco décadas de experiencia en rehabilitación de personas con discapacidad. La Fundación Hospital Ortopédico Infantil, referente en ortopedia venezolana con más de 80 años de trayectoria, aporta el equipo médico y la infraestructura en territorio. Por su parte, FUNDAPROCURA garantiza la logística y la dotación de sillas de ruedas para quienes las necesiten. LEA TAMBIÉN Empresas, organizaciones y ciudadanos pueden unirse a través de la página web oficial del 'Fondo Humanitario 77: Fe sin fronteras'. Asimismo, los pacientes, familiares o cuidadores que requieran atención pueden registrar su caso en la misma plataforma: https://fundacioncirec.org/fondo-humanitario-77/Como primer paso, la Fundación CIREC destinó 1.000 millones de pesos colombianos (unos 277.000 dólares) como capital semilla. La meta es multiplicar esa cifra hasta alcanzar los 2 millones de dólares, monto que los organizadores estiman necesario para cubrir la demanda de tratamientos y sostener este fondo humanitario a largo plazo.ANA MARÍA RODRÍGUEZ BRAZÓN - Corresponsal de EL TIEMPO - Caracas Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.