Análisis Exclusivo suscriptores Según testimonios, el dueño de la granja había prometido rentabilidades de hasta el 34 %. Desde hace dos años, dicen no haber recibido pago.Granja Bonanza: el proyecto porcícola en Fusagasugá que terminó en la Fiscalía por una presunta estafa de más de $3.000 millones Foto: iStockPERIODISTA JUDICIAL16.07.2026 09:24 Actualizado: 16.07.2026 09:24

37 inversionistas y un capital que asciende a 1.846 millones de pesos, que con utilidades se tasa en más de 3.000. Granja Bonanza, un proyecto porcícola que ofrecía rentabilidades entre el 24 y el 34 %, hoy está bajo el radar de la Fiscalía tras una denuncia contra su representante legal, Mario Estupiñán, por el presunto delito de estafa agravada por la cuantía.EL TIEMPO conoció el documento, en el que se detalla que, entre 2019 y 2024, habría operado, bajo la fachada de una compañía próspera, una red de "captación progresiva" de recursos."Existen elementos serios para considerar, al menos de manera preliminar, que Mauricio Estupiñán habría construido una apariencia de negocio real y solvente mediante reuniones personales, una presentación formal del proyecto en 2019, contratos de inversión, reportes periódicos de resultados y pagos iniciales de utilidades que habrían generado confianza y propiciado nuevas inversiones o reinversiones", denunciaron dos de los inversionistas ante la Fiscalía.De acuerdo con los hechos expuestos, Estupiñán logró la confianza gracias a su cargo como Asistente Administrativo y Financiero del PNUD, de Naciones Unidas, donde debía manejar altas sumas de dinero, sin presentar inconvenientes. En el 2019, el denunciado presentó a varios de sus conocidos y allegados el proyecto Granja Bonanza, y dijo que contaba con el certificado ICA, con diez (10) años de trayectoria en la industriaporcícola y funcionaba bajo un esquema de empresa familiar. En una primera fase, el proyecto ofrecía distintos planes de inversión según el número de animales. Para lotes de 20 cerdos se requería una inversión de $4,8 millones, con una rentabilidad efectiva anual del 24 %; para 40 animales, $9,6 millones y un rendimiento del 26 %; para 80, $19,2 millones y una rentabilidad del 28 %; y para 100, $24 millones, con un retorno efectivo anual del 30 %.En una segunda etapa, la estrategia se estructuró mediante contratos de inversión con una duración aproximada de un año y rendimientos prometidos que oscilaban entre el 28 % y el 34 % efectivo anual. "Durante la ejecución de los contratos, el señor Mauricio Estupiñán remitía periódicamente reportes sobre el supuesto desempeño del negocio, incluyendo cuadros de resultados y archivos en formato Excel, en los que se reflejaban utilidades que, en muchos casos, eran capitalizadas o reinvertidas en nuevos contratos de inversión, mecanismo que permitió incrementar progresivamente los montos comprometidos", agrega la denuncia. Los primeros incumplimientos salieron a flote a mediados de 2024. Los inversionistas aseguran que, desde ese momento, dejaron de recibir los pagos prometidos y sostienen que fueron inducidos a entregar su dinero bajo falsas expectativas de rentabilidad.Según la denuncia, durante los primeros ciclos algunos de los 37 inversionistas recibieron pagos parciales de utilidades, lo que les generó confianza para suscribir nuevos contratos y reinvertir los rendimientos. Sin embargo, aseguran que desde 2024 los pagos cesaron por completo y que, hasta ahora, no han podido recuperar ni el capital invertido ni las utilidades prometidas.En la denuncia se identifican tres grupos de presuntas víctimas. El primero corresponde a inversionistas que optaron por el modelo de reinversión con interés compuesto y que, al vencimiento de sus contratos, solicitaron la devolución del capital y las utilidades, pero, según aseguran, no han recibido un solo peso.El segundo está conformado por quienes sí recibieron los primeros pagos de utilidades, lo que —afirman— les generó confianza para seguir invirtiendo. Sin embargo, sostienen que desde 2024 dejaron de recibir los desembolsos pactados.El tercer grupo reúne a inversionistas que, en un intento por encontrar una solución, accedieron a nuevas alternativas planteadas por el representante legal del proyecto, sin que, según la denuncia, lograran recuperar los recursos comprometidos."Esta sistematicidad en el incumplimiento, sumada a la captación de nuevos recursos en plena mora, revela que el esquema no respondía a dificultades coyunturales del negocio, sino a una estructura de operación deliberadamente diseñada para inducir en error a los inversionistas y apropiarse de sus recursos", señalaron los denunciantes.EL TIEMPO consultó a Mauricio Estupiñán sobre las denuncias. Sin embargo, hasta la hora de publicación de este artículo no había obtenido respuesta.Sara Valentina Quevedo Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.