MIAMI, Florida. Hace 100 años nacieron en Ciudad de México los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Un siglo después, República Dominicana será la encargada de celebrar su edición más especial. Pero para el país caribeño, Santo Domingo 2026 representa mucho más que organizar una competencia deportiva: es la oportunidad de abrir sus puertas a esta región del continente y de demostrar que el deporte puede convertirse en un motor de identidad, turismo y desarrollo.Durante la presentación oficial de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, autoridades del Comité Organizador y del Gobierno dominicano dejaron claro que el objetivo va mucho más allá de las medallas.La edición del Centenario reunirá a 37 países y territorios, más de 6,200 atletas, 40 deportes, 53 disciplinas y alrededor de 10,000 integrantes entre deportistas, entrenadores y oficiales, convirtiéndose en la edición más grande en la historia de la competencia.Todo comenzó con la proyección del tráiler oficial de Santo Domingo 2026, una pieza que dejó de lado el protocolo para enfocarse en las personas. El video recorrió calles del barrio Cristo Rey, comunidades, trabajadores, estudiantes, familias y atletas bajo una misma idea: estos Juegos no pertenecen únicamente a quienes competirán, sino a todo un país.La narración hablaba de sueños, orgullo y de la responsabilidad de representar a una nación que espera recibir al continente con los brazos abiertos.Ese sentido de pertenencia quedó reflejado en otro dato que sorprendió durante la presentación: más de 10,500 personas solicitaron ser voluntarias, aunque únicamente 4,000 fueron seleccionadas.Para el ministro de Turismo, David Collado, los Juegos forman parte de un proyecto mucho más amplio. República Dominicana cerró 2025 con 11.7 millones de visitantes y espera superar los 12 millones este año, consolidándose como el segundo país de América Latina que más turistas recibe. Incluso, explicó que si la comparación se realiza respecto al tamaño de su población —10.5 millones de habitantes—, el país ocuparía el primer lugar de la región.Collado recordó que buena parte de ese crecimiento comenzó durante la pandemia, cuando República Dominicana decidió mantener abiertas sus fronteras mientras buena parte del mundo permanecía cerrado: "Queríamos que el legado de la pandemia no fuera el miedo, sino la esperanza."A partir de entonces, explicó, el gobierno apostó por diversificar su oferta turística y encontró en el deporte una plataforma capaz de atraer visitantes, generar inversión y fortalecer la imagen internacional del país.Hoy, esa estrategia incluye un comité especializado en turismo deportivo que trabaja junto con la iniciativa privada para atraer eventos internacionales de gran escala.La preparación para Santo Domingo 2026 también dejó una importante transformación en infraestructura. Mientras la Ciudad Colonial recibió una inversión cercana a los 100 millones de dólares para su recuperación, las instalaciones deportivas fueron modernizadas con la intención de permanecer como legado para futuras generaciones.José Monegro explicó que el objetivo nunca fue construir escenarios nuevos, sino recuperar el complejo utilizado durante los Juegos Panamericanos de 2003 y actualizarlo con estándares internacionales.La logística también estará a la altura de la celebración.Durante los 18 días de competencia, República Dominicana espera recibir entre 200 mil y 300 mil visitantes, además de miles de atletas y oficiales provenientes de toda la región.México tendrá una de las delegaciones más numerosas, cercana a los 800 deportistas, mientras que Venezuela confirmó la participación de más de 700 atletas, gesto que fue reconocido públicamente por el comité organizador.Más allá del medallero, los organizadores consideran que Santo Domingo 2026 ya comenzó a construir su legado.La edición del Centenario será la más grande en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, dejará instalaciones deportivas de primer nivel y buscará consolidar al deporte como una herramienta para impulsar el turismo y proyectar una nueva imagen de República Dominicana ante el mundo.También servirá para que referentes como Félix Sánchez, primer campeón olímpico del país, y la campeona olímpica Marileidy Paulino vuelvan a inspirar a una nueva generación de atletas.Porque para República Dominicana, Santo Domingo 2026 no comenzará cuando caiga la primera medalla. Empezará desde el momento en que cada visitante descubra que, durante unas semanas, todo un país decidió competir por convertirse en el mejor anfitrión de América.Con información de Izamar Medina
Centroamericanos Santo Domingo 2026 muestran el mejor rostro de República Dominicana
Juegos Centroamericanos: República Dominicana será la encargada de celebrar su edición más especial











