Laura Sarabia participó en el pódcast 'Escuchamos y no juzgamos' y habló del caso marelbys Meza y su distanciamiento con Benedetti - crédito Escuchamos y no juzgamos/YouTubeEl caso que comenzó con la desaparición de un maletín con dinero en el apartamento de Laura Sarabia, entonces jefe de gabinete en el gobierno de Gustavo Petro, sigue definiendo su trayectoria pública. La hoy embajadora de Colombia en el Reino Unido afirmó que este episodio fue un “punto de quiebre” en su vida y confirmó que atraviesa un proceso de justicia restaurativa con Marelbys Meza, entonces niñera de su hijo, quien está señalada tras el hecho.La declaración se conoció después de que Sarabia reconociera que el caso todavía “sigue marcando” su vida y sostuviera que será “muy difícil pasar la página”. En ese expediente, las cifras del dinero desaparecido nunca fueron confirmadas en forma oficial: se habló de una suma de entre USD4.000 y USD30.000.PUBLICIDADDurante una entrevista en el programa Escuchamos y no juzgamos, Sarabia vinculó ese episodio con el costo político y personal de su paso por el poder. “Creo que es un punto de quiebre no solo emocional, profesional, personal”, dijo la funcionaria al referirse al escándalo que estalló en 2023, cuando era jefa de despacho del presidente Gustavo Petro.Marelbys Meza aseguró que fue llevada a Venezuela a petición de Laura Sarabia para evitar que presentara una denuncia en su contra - crédito ColprensaSarabia dijo que hoy participa en “un tema de justicia restaurativa” y planteó que Meza “merece una oportunidad de que no la sigamos utilizando ni para bien ni para mal y que ella pueda continuar con su vida”. Esa definición retoma lo que ya había trascendido en 2026, cuando la entonces funcionaria, ya designada en Londres, reconoció haber iniciado ese proceso, aunque negó que implicara aceptar cargos penales.PUBLICIDADLa funcionaria presentó el escándalo como un antes y un después: “Es un episodio que marcó realmente muchas cosas en mi vida, que hoy todavía sigue marcando”, afirmó, y agregó que de aquel momento surgieron “cuestionamientos” que consideró “válidos”.En su relato, el caso también expuso la dimensión del escrutinio sobre quienes ejercen funciones públicas. “Cuando uno se mete en este mundo del servicio público, lo primero que a mí me recomendaron es: ‘Vaya y tenga un buen abogado’”, dijo, antes de describir una cadena de investigaciones sobre cada decisión administrativa y política.Estrés postraumático tras denuncia ante la justicia llevó a Marelbys Meza a someterse a una cirugía facial - crédito @AlternativaCol/XMeza trabajaba como niñera del hijo recién nacido de Sarabia desde 2022. A fines de enero de 2023, tras la desaparición del dinero en efectivo del apartamento de la entonces jefa de despacho, fue convertida en la principal sospechosa.PUBLICIDADAgentes de seguridad de la Casa de Nariño la llevaron a los sótanos del palacio presidencial y la sometieron a una prueba de polígrafo sin orden judicial. Meza declaró que se sintió “secuestrada” y que la presionaron para firmar la autorización; el examen, que no tiene valor probatorio, concluyó que era inocente.Después del polígrafo, dos policías asignados a la protección de Sarabia pidieron a la Fiscalía interceptar el teléfono de Meza y el de otra empleada, Fabiola Perea. Para justificar esa solicitud, las vincularon falsamente con el Clan del Golfo.La publicación del caso por parte de Semana en mayo de 2023 desató la mayor crisis de credibilidad del gobierno de Petro. El presidente apartó entonces a Sarabia y al embajador en Venezuela Armando Benedetti, aunque ambos volvieron más tarde a posiciones de confianza.PUBLICIDADSarabia dijo que había trabajado con Benedetti seis años atrás y no estuvo de acuerdo con su regreso al Gobierno tras los escándalos - crédito Ministerio del InteriorSarabia habló sobre ese tramo de su carrera y lo conectó con su enfrentamiento con Benedetti. “Yo trabajé durante seis años con Armando Benedetti, era su sombra 24/7”, recordó, antes de atribuir el quiebre a “las mismas situaciones del poder, de la presidencia y demás”, que, según dijo, generaron “fricciones”.Consultada por el retorno de Benedetti al Gobierno, Sarabia reveló que mantuvo una conversación privada con el presidente. “Yo siempre tuve realmente la posibilidad de conversar con el presidente Petro de las cosas que no me gustaban y de mis inconformidades”, señaló.En esa misma respuesta planteó la tensión entre su objeción política y la autoridad presidencial. “Él decidió que volviera Armando Benedetti y eso había que respetarlo”, sostuvo. Cuando le preguntaron cuál había sido la justificación, cerró: “El presidente no tiene que justificar sus decisiones”.PUBLICIDAD