Numerosos desfiles de firmas de todo el mundo y escenarios fuera de lo común: la Berlin Fashion Week volvió a convertir a la capital alemana en una gran pasarela. Cuáles fueron las marcas que sorprendieron, qué lugares se transformaron en escenarios y cuáles son los momentos que permanecerán en la memoria.
Alrededor de 50 desfiles, además de numerosas presentaciones, charlas y showrooms, convocaron a invitados nacionales e internacionales en Berlín. Junto a nombres consolidados como Kilian Kerner y William Fan, que desde hace años forman parte de la semana de la moda, también tuvieron su oportunidad nuevos talentos. Entre ellos, Marie-Louise Müller, reconocida por sus minuciosas técnicas artesanales.
Además de las marcas radicadas en Alemania, firmas de otros cuatro países presentaron sus colecciones Primavera-Verano 2027 en la Berlin Fashion Week. Barragán, de Nueva York, debutó en la Embajada de México. John Lawrence Sullivan by Arashi Yanagawa llegó desde Tokio; Martin Quad, desde Copenhague; Rebekka Ruétz, desde Innsbruck, y Lueder, desde Londres. Desde África participaron Orange Culture, Buzigahill y, por primera vez, la firma nigeriana Fruché.
Los desfiles atravesaron toda la capital alemana y convirtieron los espacios más diversos en pasarelas. El ICC se transformó en el escenario más occidental —entre otros, para Marke y Unvain—, mientras que el palacio de Friedrichsfelde, elegido por Andrej Gronau, fue el más oriental. En el norte, un antiguo edificio industrial adquirió una nueva vida de la mano de Rebekka Ruétz, mientras que un viejo gimnasio del sur sirvió como marco para SF1OG.






