Por Lourdes Cruz |

Cancún (EFE).- El Caribe mexicano comenzó la temporada vacacional de verano con una ocupación hotelera inferior al 60 %, un desempeño que encendió las alertas entre empresarios turísticos, quienes reconocen que el esperado impulso derivado de la Copa Mundial de 2026 no se ha traducido en una mayor llegada de visitantes.

A la incertidumbre por la demanda se suma la persistente presencia de sargazo, considerada por el sector uno de los principales factores que afectan la imagen de los destinos de Quintana Roo.

En lo que va del año se han recolectado 83.137 toneladas de sargazo en las costas del Caribe mexicano. Cancún y Playa del Carmen concentran la mayor parte, con 20.469 y 30.021 toneladas, respectivamente.

Aunque las autoridades han reforzado las labores de limpieza y no todas las playas resultan afectadas al mismo tiempo, los efectos de la macroalga se reflejan en el color marrón del agua y en los olores que genera al descomponerse. En islas como Cozumel, Isla Mujeres y Holbox la afectación es menor.