El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró que las negociaciones con México para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanzan de manera favorable y calificó al gobierno mexicano como “pragmático”, al tiempo que adelantó que Washington buscará incorporar mecanismos para reducir el déficit comercial que mantiene con su socio comercial.Durante su participación en el Aspen Security Forum, realizado en Colorado, Greer aseguró que recibió instrucciones directas del presidente estadounidense Donald Trump para que cualquier entendimiento con México incluya medidas destinadas a controlar el desequilibrio comercial.“Tengo el mandato del presidente de encontrar la manera, en cualquier acuerdo que hagamos con México, de incluir aranceles, cuotas o lo que sea para intentar controlar eso”, afirmó.El funcionario reiteró que el déficit comercial de Estados Unidos con México constituye una de las principales preocupaciones del gobierno de Trump. “Las cosas van bien con los mexicanos. Son bastante pragmáticos”, dijo. Sin embargo, añadió: “Sé que los expertos en seguridad nacional no le dan tanta importancia como yo. Pero nuestro déficit comercial con México es un verdadero desafío, es un verdadero problema”.Greer explicó que entre las opciones que analiza Washington para incluir en la negociación figuran aranceles, cuotas u otros mecanismos orientados a limitar el déficit comercial, procurando no afectar las cadenas regionales de suministro. No obstante, indicó que la intención también es incentivar que una mayor proporción de la producción se traslade a territorio estadounidense.Hace unos días, Toyota anunció que trasladará la producción de la camioneta mediana Tacoma desde su planta de Tijuana, Baja California, a su complejo de San Antonio, Texas, en un plazo aproximado de cuatro años, como parte de una inversión de 3 mil 600 millones de dólares que incluirá la construcción de una segunda línea de ensamblaje en Estados Unidos.El representante comercial estadounidense también cuestionó el papel de México como plataforma de ensamblaje de productos cuyos componentes provienen de países asiáticos, particularmente China y Vietnam, y que posteriormente ingresan al mercado estadounidense bajo las condiciones preferenciales del T-MEC.En ese sentido, adelantó que Estados Unidos buscará endurecer las reglas de origen del tratado para exigir un mayor contenido regional en sectores como el automotriz, industrial, electrónico y farmacéutico, con el objetivo de reducir la utilización de insumos procedentes de Asia.Greer reconoció que Washington prefiere importar bienes desde México antes que desde algunas economías asiáticas, aunque insistió en la necesidad de controlar el déficit comercial.La próxima semana México y Estados Unidos celebrarán una tercera ronda formal de negociaciones en la Ciudad de México para continuar con la revisión del T-MEC.Imagen: IA/AN (MDS)A inicios de julio, Estados Unidos hizo pública su decisión de no renovar por ahora el T-MEC en su forma actual. Tras la Quinta Reunión de la Comisión de Libre Comercio del T-MEC, los tres países acordaron dar paso a un mecanismo de revisiones anuales.La postura estadounidense fue dada a conocer por la oficina de Greer, que informó que Washington no aceptó renovar el tratado por otros 16 años en este momento.No obstante, la propia oficina aclaró que el acuerdo comercial continúa en vigor mientras se atienden las diferencias planteadas o hasta que eventualmente alguna de las partes decida abandonarlo.Ante ello, la Secretaría de Economía sostuvo que el resultado de la reunión implica que el tratado permanecerá vigente al menos durante la próxima década. “Durante la reunión, los tres países acordaron realizar revisiones anuales al T-MEC, el cual continuará vigente hasta el 2036”, indicó la dependencia en un comunicado.Agregó que el propio tratado establece que en cualquiera de esas revisiones las partes pueden acordar extender su vigencia por otros 16 años.