El juez lo dejó en libertad sin cargos tras constatar que las imágenes respaldaban su versión y desmontaban la principal línea de investigación de la Guardia Civil.El caso por la muerte de Nikoline, la joven noruega de 17 años atropellada en la A-7 a su paso por Mijas, ha dado un giro decisivo. Las cámaras de seguridad de un vecino de Calahonda han permitido demostrar que el principal sospechoso no salió de su domicilio durante la madrugada en la que se produjo el siniestro. Esta prueba, aportada por la defensa, ha sido clave para que el juez acordara dejarlo en libertad y sin cargos, pese a que la Guardia Civil lo había detenido tras hallar restos de cristal compatibles con su furgoneta y detectar contradicciones en su primera declaración.El hombre, español, de 46 años, vecino de la zona y conocido por las Fuerzas de Seguridad, fue arrestado después de que los investigadores localizaran una furgoneta Ford blanca con daños que, en un primer momento, parecían coincidir con el impacto que acabó con la vida de la adolescente. Además, una supuesta vecina aseguró haberle visto limpiar la furgoneta con lejía horas después del atropello, una maniobra que, según la hipótesis inicial, buscaba eliminar pruebas.La defensa desmonta la versión inicial de la investigaciónLa declaración del sospechoso ante el juez fue tajante: negó haber atropellado a nadie y afirmó que no había pasado por la autovía A-7 esa madrugada. Su abogado, Jorge García Badía, sostiene que la investigación se precipitó y que su cliente fue detenido únicamente porque su vehículo tenía una carrocería "parecida" a la descrita en las primeras pesquisas.El letrado explicó en el programa Y ahora Sonsoles, de Antena3, que la clave del caso está en las grabaciones aportadas: "Él sí tiene imágenes que demuestran que no salió de casa hasta pasadas las siete de la mañana. La furgoneta estuvo aparcada toda la noche. El accidente ocurrió a las cinco y veinte. Es imposible que participara en los hechos", afirma.Según García Badía, las cámaras de seguridad de un vecino registraron la fachada y la zona de aparcamiento durante toda la madrugada. En esas imágenes, la furgoneta del detenido aparece inmóvil. El abogado añade que también presentaron documentación que acredita que los daños del vehículo eran anteriores al atropello: "Aportamos informes que prueban que la luna rota y los golpes ya estaban ahí desde hacía un año. No coinciden con el siniestro", asegura.La versión de la limpieza con lejía queda en entredichoUno de los elementos que más peso tuvo en la detención fue el testimonio de una vecina que dijo haber visto al sospechoso limpiar la furgoneta con lejía. Sin embargo, la defensa cuestiona por completo esa declaración: "En ningún momento esa vecina aparece en el atestado. No sabemos de dónde sale esa información. No figura en ninguna diligencia oficial", sostiene García Badía.La Guardia Civil, por su parte, había centrado sus pesquisas en el sospechoso tras localizar restos de cristal en el punto kilométrico 1.027 de la autovía, donde ocurrió el atropello. Esos fragmentos parecían compatibles con una furgoneta o un turismo, lo que descartó la hipótesis inicial de un camión. También hallaron el teléfono móvil de la víctima, que permitió reconstruir sus últimos movimientos.Nikoline había salido de fiesta en Puerto Banús y viajó en un VTC, no está claro si junto a dos jóvenes o sola. En un momento del trayecto pidió bajarse en plena autovía, cerca del hotel donde se alojaba junto a su familia. Desde entonces, su recorrido quedó envuelto en incógnitas.El juez considera que no hay base para la acusaciónTras analizar las pruebas aportadas por la defensa, el juez concluyó que no existe sustento suficiente para mantener la imputación. La coincidencia inicial entre los daños de la furgoneta y el atropello queda descartada por la documentación presentada. Y la supuesta limpieza con lejía carece de respaldo en el atestado.La pieza decisiva han sido las cámaras de seguridad, que sitúan al sospechoso en su domicilio durante toda la madrugada. "La Guardia Civil no tiene grabaciones previas ni posteriores del kilómetro 1027. Él sí. Y esas imágenes demuestran que no salió de casa", insiste el abogado.La investigación sigue abiertaAunque el principal sospechoso ha quedado libre, la investigación continúa. Las unidades especializadas de la Benemérita siguen trabajando para reconstruir con precisión los últimos minutos de la joven y determinar quién la atropelló en la autovía.La muerte de Nikoline, que debía regresar a Noruega el mismo día del siniestro, mantiene en vilo a su familia y a los agentes, que buscan esclarecer por completo un caso marcado por contradicciones, testimonios incompletos y un giro inesperado provocado por unas cámaras de seguridad que han cambiado el rumbo de la investigación.
Las cámaras de seguridad acreditan que el detenido por el atropello de Nikoline no salió de casa la noche de la muerte de la joven
El juez lo dejó en libertad sin cargos tras constatar que las imágenes respaldaban su versión y desmontaban la principal línea de investigación de la Guardia Civil.











