Lamine Yamal ha encontrado en la cocina familiar una fuente de energía y motivación antes de competir. Lejos de batidos sofisticados o recetas propias de deportistas de élite, el futbolista confía en un plato tradicional de Guinea Ecuatorial que su madre le preparaba cuando todavía compaginaba los entrenamientos con el colegio. “Es de Guinea y lleva salsa de cacahuete”, explicó el jugador al hablar de esta receta formada por arroz, pollo y salsa de cacahuete. Se trata de una comida típica del país de origen de su madre que terminó convirtiéndose en uno de sus platos favoritos antes de los partidos. El delantero recordó en una conversación con GQ cómo comenzó su relación con esta receta. “Ella me la preparaba antes de los partidos para darme fuerzas. Me sorprendió mucho”, señaló sobre un guiso que probó durante su infancia y que todavía relaciona con sus primeros pasos en el fútbol. Además de su componente emocional, el plato combina varios alimentos habituales en la dieta de un deportista. El arroz aporta hidratos de carbono, el pollo suma proteínas y la salsa de cacahuete incrementa el valor energético de la receta gracias a su contenido en grasas y otros nutrientes. Para Lamine Yamal, sin embargo, su importancia va mucho más allá de la alimentación. Este arroz con pollo representa el vínculo con su familia y sus raíces maternas. El futbolista también ha destacado la gastronomía de Marruecos, el país de origen de su padre, al afirmar que allí “también se come muy bien”. Así, la alimentación del joven jugador también sirve para explicar parte de su historia personal. El plato que su madre le preparaba “para que cogiera fuerzas” reúne identidad, recuerdos familiares y rendimiento deportivo, y continúa acompañando simbólicamente al niño que soñaba con ser futbolista y que hoy compite al máximo nivel. Lamine Yamal ha encontrado en la cocina familiar una fuente de energía y motivación antes de competir. Lejos de batidos sofisticados o recetas propias de deportistas de élite, el futbolista confía en un plato tradicional de Guinea Ecuatorial que su madre le preparaba cuando todavía compaginaba los entrenamientos con el colegio.