La ONU estimó este jueves que unas 500 personas, la mayoría pertenecientes a la perseguida minoría musulmana rohinyá, podrían haber muerto frente a las costas de Birmania en los últimos días, tras el naufragio de dos embarcaciones.PublicidadLos dos barcos partieron del Estado de Arakán a finales de junio, transportando en su mayoría a pasajeros rohinyá, algunos de los cuales habían viajado desde campos de refugiados de Cox's Bazar, en Bangladés. Así lo ha señalado un comunicado conjunto de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).La primera embarcación, con unas 250 personas a bordo, habría perdido el contacto poco después de zarpar. Mientras, la segunda, que transportaba a unos 280 refugiados, se habría hundido frente a las costas del Estado de Irawadi, en el suroeste de Birmania. Ambos viajes se realizaron fuera de la temporada de navegación habitual, cuando las condiciones marítimas suelen ser más peligrosas.Las recientes lluvias torrenciales e inundaciones en toda la región han incrementado aún más los riesgos asociados a este tipo de travesías marítimas, señaló Naciones Unidas. A falta de confirmación oficial sobre el número de víctimas y las circunstancias de ambos naufragios, ACNUR y OIM alertaron del posible alcance de una tragedia que "pone de relieve el impacto devastador del conflicto prolongado" que sufre Birmania.En 2025, más de 6.500 rohinyás emprendieron desplazamientos por mar y cerca de 900 fueron declarados muertos o desaparecidos, lo que equivale a uno de cada siete. Este hecho lo convierte en el año más mortífero desde que existen registros, según ACNUR.PublicidadLa persecución contra esta comunidad ha forzado el desplazamiento de más de 1,3 millones de personas hacia Bangladés, un éxodo que los ha convertido en la mayor población apátrida del mundo. La ofensiva militar de 2017 provocó gran parte de los desplazamientos. Fue entonces cuando el Ejército birmano atacó, incendió y bombardeó sus aldeas, en una campaña de violencia sistemática que fue investigada por equipos de Naciones Unidas y reunió evidencias sobre crímenes contra la humanidad y genocidio.El campamento de refugiados bangladesí Cox's Bazar es uno de los más grandes del mundo. Allí, la inseguridad y la falta de servicios básicos, incluida la educación, ha empeorado con el tiempo, lo que empuja a sus habitantes a intentar llegar a destinos como Indonesia o Malasia, ambos países de mayoría musulmana.Miles de rohinyás todavía permanecen en el Estado de Arakán, de donde son originarios, pese al deterioro de la seguridad desde el golpe de Estado de 2021. La toma de poder por la Junta Militar de Myanmar acabó con diez años de transición democrática y sumió al país en una espiral de ostracismo internacional y violencia que ha exacerbado la guerra de guerrillas que se vive desde hace décadas.